Por qué no me gusta el parto respetado, la lactancia prolongada ni la crianza con apego

Cada vez vemos más artículos, blogs y grupos en redes sociales sobre “algo” a lo que llaman parto respetado, crianza con apego y lactancia prolongada. Son términos que ahora están hasta en la sopa y, he de reconocerlo, cada vez me gustan menos. No por lo que representan, sino por esa etiqueta impuesta que convierte lo normal en algo que parece no serlo.

Parto… ¿respetado?

Ya he tocado este tema más de una vez en el blog y ha tenido bastante polémica. Resumiendo, un parto respetado es aquel en el que no se interfiere de manera innecesaria y (añado, porque esto es realmente importante) en el que se respetan los deseos de la mujer.

  • Ejemplos de parto no respetado:
    • parto que evoluciona favorablemente, en el que se incluye tratamiento con oxitocina para acelerarlo y acabar cuanto antes o se rompe la bolsa con el mismo fin,
    • parto en el que la mujer desea analgesia epidural y la matrona no llama al anestesista porque ella decide que lo mejor para la mujer es un parto natural,
    • parto de una embarazada sana que se programa para un día concreto porque el ginecólogo que lo va a atender tiene guardia ese día,
    • parto en el que se obliga a una mujer a parir de lado en contra de su voluntad,
    • parto en el que se realizan los tactos vaginales necesarios sin el consentimiento de la mujer.
  • Ejemplos de parto respetado:
    • parto que no evoluciona favorablemente y se decide administrar oxitocina o romper la bolsa amniótica tras informar a la mujer y obtener su consentimiento,
    • parto en el que la mujer no desea analgesia epidural y se le ofrecen otros métodos de apoyo y analgesia,
    • parto en el que la mujer desea epidural y se le pone, controlando en todo momento que el alivio del dolor sea eficaz,
    • parto de una mujer con gestación de riesgo que requiera inducción programada, tras informar y obtener el consentimiento de la mujer,
    • parto en el que se permite el libre movimiento de la mujer y de elección de la postura en el expulsivo,
    • parto en el que únicamente se realizan tactos vaginales si la mujer da permiso para ello, etcétera.

Parece bastante de cajón que lo deseable es el parto respetado, ¿por qué digo que no me gusta? porque me repatea que haya que poner una etiqueta a algo que debería ser lo normal. Cualquier intervención médica debería hacerse exclusivamente en los casos en los que estuviera indicada y no en otros, porque todas las intervenciones conllevan unos riesgos, por lo que únicamente deberían asumirse si el beneficio que aporten fuera mayor en una situación concreta (la cesárea salva vidas cuando es necesaria, obligar a una mujer que puede parir vaginalmente a una cesárea injustificada la expone a ella y su bebé a unos riesgos sin ofrecer beneficios).

Es tremendo ver cómo el “parto respetado” se contempla como una opción, como un parto diferente al “parto” sin más, sin etiquetas, sin apellidos. Ponerle la coletilla es asumir que lo normal es el parto en el que se interviene sin indicación o aquel en el que no se respetan los deseos de la mujer (amparados por la ley de autonomía del paciente, no respetar su voluntad no es ser menos amable como profesional, es incumplir la ley). Muy frecuentemente usamos el término “normal” como sinónimo de “habitual” y aquí sí habría que puntualizar, por desgracia es muy habitual encontrarnos con partos intervenidos de más o con experiencias de mujeres que cuentan cómo se vieron obligadas a adoptar una posición que no deseaban en sus partos, cómo les dijeron al ingreso que en ese hospital no aceptaban planes de parto, cómo les explicaron que estaba en un hospital universitario y por ello tenía que aceptar los tactos de los residentes… Lo que ocurre es que si a eso le llamamos “parto” y al parto bien atendido tenemos que ponerle coletilla para aclararlo, considero que perpetuamos la idea de que el parto respetado es algo alternativo a lo que debería ser.

Cada vez más hospitales informan a sus pacientes de que cuentan con un programa de parto respetado, cuando no es más que la forma de atender el parto de acuerdo a la evidencia científica y sin incumplir la ley. ¿Acaso no es esa la asistencia que debe asegurar cualquier servicio de cualquier hospital? Sería ridículo ver un programa respetuoso de atención al diabético en un servicio de endocrinología, creo que todos pensaríamos “¿qué pasa, que otros no lo son?” sin embargo en obstetricia hemos asumido que el parto respetado es algo alternativo a lo normal (a lo indicado, lo correcto, no lo habitual).

Y retomando la cuestión de que en muchos sitios lo habitual es lo mejorable, podría entenderse que se añadiera el apellido “respetado” a modo de reivindicación, exigiendo que todos los procedimientos se ajusten a la evidencia científica. Sin embargo cada vez que leo sobre “parto respetado” echo en falta esa reivindicación y el recordatorio de que todo lo que no incluirían en parto respetado no es más que mala praxis o incumplimiento de la ley. Así que el término se desvirtua, llevando a pensar a algunos que eso del parto respetado es una moda que hay ahora, incluso creando confusión entre parto natural y parto respetado.

Lactancia materna… ¿prolongada?

Por el mismo motivo tampoco me gusta la lactancia materna prolongada. Antropológicamente se establece la edad de destete natural en la especie humana en torno a los 5-7 años de edad, la OMS indica que la lactancia ha de ser exclusiva los 6 primeros meses de vida y mantenerse complementándola con otros alimentos (entiéndase, la alimentación “complementaria” complementa a la principal, que sigue siendo la leche, no al revés, la teta no es un complemento al resto de alimentos) durante como mínimo 2 años. Hay quien, desconociendo el tema, se aventura a afirmar que esas recomendaciones de la OMS son sólo para los países tercermundistas donde no hay un adecuado acceso a alimentos. Pues no, no sólo no es así, sino que las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría son… ¡exactamente las mismas! En nuestro país lo deseable es que todos los niños fueran amamantados hasta los 2 años como poco. ¿Cuántos niños conocemos que hayan seguido esa alimentación? Probablemente muy pocos o ninguno. De nuevo volvemos a lo “habitual”, como la mayoría de madres no mantienen sus lactancias esos 2 años (por voluntad propia, desconocimiento, falta de apoyo del entorno y de las políticas actuales…), ponemos la etiqueta “prolongada” a la lactancia como si fuera algo alternativo a la lactancia normal. Algunos pensareis “bueno, ¿pero qué más dará?” y no da igual, porque junto a la creación del término “lactancia prolongada” está la creación del grupo de madres “de la lactancia prolongada” y caemos en la misma desvirtuación de la lactancia normal, hay quien se piensa que “las de las lactancia prolongada” son 4 hippies que siguen una nueva moda.

La lactancia es la lactancia, independientemente de lo que dure, mantiene los mismos beneficios, la lactancia “corta” o habitual en nuestro medio no tiene unos beneficios y la prolongada otros. Haciendo pensar que la lactancia prolongada es algo distinto, muchos llegan a conclusiones tan erróneas como que eso ya es vicio o que esa leche ya no alimenta, olvidando que la lactancia es lactancia tenga el niño 2 meses o 3 años.

De igual forma que con el parto respetado entiendo que se hable de lactancia materna prolongada reivindicando que se de la visibilidad necesaria a la lactancia normal, pero por favor… llamémosla así, no es lactancia prolongada, es lactancia normal y natural (por supuesto finalizar la lactancia antes de ese tiempo no es una lactancia “anormal”).

etiquetas

Crianza… ¿con apego?

Y como no podía ser de otra forma… no me gusta la crianza con apego. No existe otro tipo de crianza, es el único que hay. Des pecho, leche artificial, coleches o no, portees o no, hagas baby led weaning o des purés, castigues o no, te apresures a atender a tu niño cuando llora o no… trates a tu hijo con cariño o le maltrates pegándole a diario… todos los niños se criarán con apego, ¡todos! el apego lo desarrollan todos los niños durante los 2 primeros años de vida y pueden hacerlo en forma de apego seguro (el deseable, el que va a facilitar el día de mañana su autoestima y sus relaciones con otros) o en forma de apego patológico que le supondrá dificultades en su vida adulta.

El desarrollo del apego es algo realmente complejo que responde al modo en que el niño y su cuidador principal se vinculan esos 2 primeros años de vida. Por ejemplo se habla de la lactancia materna como favorecedora de un apego seguro, ya no por el alimento en sí, sino por la interacción que ocurre durante el amamantamiento. ¿Significa esto que un niño alimentado con leche artificial va a desarrollar un apego patológico? Claro que no, no es tan simple. Además hay que recordar que esa interacción beneficiosa puede lograrse si no le da cada día una persona distinta el biberón, si aunque el niño sea capaz de sujetar él solito el biberón y tomárselo estamos con él abrazándole, hablándole y acariciándole, si atendemos sus necesidades ofreciéndole el biberón a demanda, etcétera. ¿Y significa que si damos pecho lograremos que nuestro hijo desarrolle un apego seguro? pues tampoco. Si una madre se desentiende de su hijo, le acostumbra a que en algunas ocasiones atiende a su llamada y otras no (si a veces le deja llorar y llorar sin hacerle ni caso), si le da el pecho sin mirarle jamás, sin hablarle… tiene más papeletas de que su niño desarrolle un apego patológico que la anterior madre del biberón. Lo mismo ocurre con el porteo versus carrito, se habla del porteo como característico de la crianza con apego por la interacción que supone cargar al niño, pero… no siempre llevarlo encima implica interacción, al igual que llevarlo en el carrito signifique que sus padres le ignoren.

Ignorarle, atender a sus demandas, interaccionar con él… todo esto conducirá a consecuencias relevantes en la crianza, es de esto de lo que debemos informar a las familias, para que sepan cómo optimizar su crianza, respetando las diferentes opciones que hay, sin descuidar la interacción en aquellas situaciones que la faciliten y fomentándola en aquellas que no lo hagan tanto. Si lo que de verdad queremos promover es el apego seguro, hablemos sobre él, todas las madres y todos los padres deberían conocer lo que es el apego, los tipos que hay, cómo se desarrolla cada uno y qué implicaciones tendrán en la vida adulta de su hijo. Una vez explicado esto, que cada cual escoja las pautas de crianza que desee, sabiendo que con algunas facilitan ese apego seguro y con otras hay que trabajárselo un poquito más. Pero crianzas con apego… ¡son todas! hasta las más terribles…

En definitiva, hablamos del parto respetado, la lactancia prolongada y la crianza con apego como si fueran opciones alternativas a la norma. Usamos etiquetas que pueden llevar al error de creer que estamos ante modas o corrientes de un colectivo concreto. Hay mujeres que entienden que al tener su hospital un programa de parto respetado, les están ofreciendo algún tipo de asistencia exclusiva, no les están regalando nada, simplemente cumplen la ley y guían su asistencia en las recomendaciones basadas en la evidencia científica (tenga o no un hospital programa de parto respetado, está obligado a garantizar el cumplimiento de la ley y que no se actuará con mala praxis). Los profesionales sanitarios que en su formación estudian el manejo de la lactancia prolongada aprenderán que es algo diferente a la lactancia normal, las madres podrán pensar que la lactancia dura 6 meses (los anuncios de leche en polvo que dicen que es “para después de la lactancia” perpetúan ese error) y tras ese tiempo aporta menos o no aporta nada. Los padres que se informen sobre los cuidados de sus hijos creerán que si no siguen unas determinadas prácticas, sus niños no tendrán apego… o tendrán un apego seguro garantizado, sin llegar a informarse sobre lo que realmente es el apego.

Y vosotros, ¿creeis que colocar estos “apellidos” excluye o que ayuda a normalizar?, ¿hemos alcanzado tal grado de desnaturalización de la maternidad que debemos recordar que el parto tiene que ser respetado, la lactancia humana dura lo que dura (siempre y cuando madre e hijo quieran, claro) y criar un hijo implica el desarrollo del apego?

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30 comments

  1. ¡Y yo con estas barbas! says:

    Pedazo post, amiga… Las etiquetas siguen estando de moda, y facilitándonos y complicándonos la vida por igual. Y desde luego, en muchos ámbitos se etiqueta o apellida, mal, mal, mal, y con consecuencias bastante nefastas…

  2. Diana says:

    Fantástica entrada, soy mamá de un niño de un año y poquito, seguimos con la teta y nunca se me ha ocurrido utilizar el término de lactancia prolongada pero si lo veo más de la cuenta por ahí. El tema del apego creo que es el gran desconocido para mucha gente y por eso se cae en el error de utilizar el término de crianza con apego cuando creo que sería más correcto hablar de buscar un “apego seguro”.

    • Matronaonline says:

      Gracias Diana! Pues sí es importante conocer los tipos de apego, porque es algo que va a determinar en gran medida el comportamiento del niño cuando sea adulto, saber que existen distintos tipos de apego es imprescindible para valorar si nuestro modo de crianza puede conducir a uno u otro. Un saludo y felicidades por esa lactancia!! :)

  3. Elena says:

    Sí, creo que sí hemos alcanzado un grado muy alto de desnaturalización de la maternidad.
    Sobre la lactancia, por ejemplo, no sirve de nada citar a la OMS o a la Aeped cuando tu interlocutora (mi madre, para mi mayor tristeza) desprecia el argumento con un bufido y un “y dentro de dos años dirán que lo mejor es otra cosa”. Por supuesto ella nos crió con biberón, y su apoyo a nuestra lactancia (mía y de mi hijo) es casi inexistente.
    Y así con cualquier otro tema, cuando lo habitual ya no es lo natural, da igual poner etiquetas, es más importante cambiar actitudes y parece que hay toda una generación de madres jóvenes que están cambiando las cosas. Sea por moda o por convencimiento, si esa nueva manera de hacer las cosas, más crítica e informada, se populariza, habremos hecho algo bien.

    • Matronaonline says:

      Bueno, en ese caso es tu madre… y en muchos otros incluso los profesionales. Que no digo que sea peor lo uno que lo otro, desde luego una madre que te apoya en la lactancia es algo fantástico para garantizar que vaya bien, pero es que es de traca que haya tanta gente desinformando sobre una cosa que encima no siempre es fácil de llevar a cabo. Es cierto que si estas etiquetas sirven para visibilizar y cambiar a mejor, bienvenidas sean! pero sin olvidar jamás que no se reivindica una moda, se reivindica que dejen de hacerse cosas mal (intervenir un parto sin indicación) y de juzgar actos naturales (amamantar a un niño con 2 años o atendiéndolo si llora por la noche). Un saludo!

  4. Planeando ser padres says:

    Pues yo creo que las etiquetas sí son necesarias porque este tipo de crianza, de partos y de lactancias ya no era lo que estaba de moda. A mí me han llegado a decir que dar el pecho en el siglo XXI es cosa de pobres y del paleolítico (ni te cuento ahora que sigo con la lactancia en tándem): y gente que cree que sus hospitales son súper respetuosos y muy amigos de los niños porque te los lavan de arriba abajo nada más nacer, para que estén monos para las visitas. Y lo de inducir partos o programar cesáreas para que te atienda el médico que tú quieres ¡conozco casos como churros! Qui´zas especificando de esta forma se les civilice un poco.

  5. Eva says:

    El parto NO es respetado siempre. Si una matrona no pone la epidural entrando con 1cm de dilatación y pidiéndola es xq ??? todavia no lo se, solo recuerdo q me senti engañada y me dio un ataque de pánico y empujaba hacia dentro, hiperventilaba y perdi el conocimiento. Ese fue el respeto q tuve. La lactancia? si no das el pecho es como si delinques o llevas la contra a una secta…NO hay respeto.

    • Matronaonline says:

      Eva siento que vivieras esa experiencia tan terrible. Lo que quería decir es que llamamos respetado al parto haciendo parecer que es algo distinto al parto normal, cuando todo parto debería ser respetado. Te pongo un ejemplo, ¿imaginas que llamáramos a los políticos a partir de ahora “políticos no corruptos”? que hay mucha corrupción en todos los partidos, es cierto, pero lo normal debería ser que un político fuera honesto, la etiqueta tendríamos que ponérsela al político corrupto, dejando al político normal sin “apellidos” que le definan. Pues con el parto igual, ir a un hospital que promete tener un programa de parto respetado hace pensar que te están regalando algo u ofreciedo algún tipo de asistencia exclusiva, pero no, ofrecen la atención que todos deberían garantizar, en vez de llamar a estos hospitales “de parto respetado”, deberíamos llamar a los demás “de parto intervenido”. Poniendo la etiqueta a lo normal, hacemos ver que lo otro es lo que debería ser. Respecto a la lactancia igual, una lactancia prolongada es una lactancia normal, no me refiero a respetar a las madres que amamantan o a las que dan biberón (que creo que no debe juzgarse ni a una ni a otra, porque cada una escoge lo que le de la gana sin tener por qué justificarse ante nadie, a las del biberón les acusan de no darle lo mejor a sus hijos y a las de la teta de crear niños dependientes y viciosos, la falta de tolerancia de quienes juzgan es otro tema), menospreciar a una mujer por ofrecer un tipo de alimento u otro a su hijo es de ser muy intolerante…

  6. Lucía says:

    Me parece súper fuerte que te hayan dicho que dar el pecho es “del paleolítico “. Del paleolítico es, obviamente, y de antes también…..por algo es lo natural en nuestra especie y en el resto de mamíferos. Si es tu opción, no entiendo qué problema tiene la gente. Ahora, que tú digas que hay que “civilizar” a quien no decide no dar a luz por la vagina….en fin. Lo veo igual de mal que lo otro. La sociedad avanzara el día en el que de verdad nos respetemos las unas a las otras y dejemos de exigir lo que no damos

  7. Adelaida Garcia says:

    Leyendo tu post y pensando en algunas personas cercanas sientes la presión sutil de sus comentarios, como que si no haces las cosas parecidas te sales de la norma, una normalidad enfrascada. Yo quiero seguir mi instinto, las madres queremos lo mejor para nuestros hijos, verdad?

    • Matronaonline says:

      Uy Adelaida, presión “sutil”??? jejeje yo creo que te quedas corta! además no sólo hay presión, sino que unos te dicen una cosa y otros la contraria, generando un montón de dudas y sentimientos de culpabilidad. El instinto es la clave!! ;)

  8. Tania Gálvez says:

    “Antropológicamente se establece la edad de destete natural en la especie humana en torno a los 5-7 años de edad”. Totalmente de acuerdo por el fin de las etiquetas absurdas que intentan catalogar las experiencias humanas pero esta frase es un poco coja por no decir directamente que es falsa, lo siento. Creo que te basas en Katherine A. Dettwyler que dice que el ser humano estaría “diseñado” para un destete entre 2 años y medio y aprox. 7 años pero lo cierto es que en la práctica de diferentes culturas las madres destetan activamente durante el embarazo del siguiente hijo, lo que puede ser dos años y medio o tres, dependiendo de factores ecológicos que intervienen en la fertilidad materna DEL MUNDO PREINDUSTRIAL. El que sí que mama hasta los 7 años, por ejemplo, entre los Kung, es el último hijo que sí se desteta solo. Por eso, no creo que tenga mucho sentido plantear el destete como lo plantea Dettwyler, como una teoría abstracta sobre lo que estaríamos diseñados de forma “ideal”, tiene más sentido ver las diferentes prácticas en cada cultura y medio ecológico diverso. Lo que sí que hay es una lactancia preindustrial y una lactancia afectada artificialmente por la industrialización. ¡Un abrazo!

  9. Helena says:

    Me ha encantado el articulo, se me saltan las lagrimas.
    Soy una orgullosa mama primeriza de 1 bebe maravilloso nacido por cesarea i alimentado con biberon, y me he sentido integrada como madre en este articulo, porfabor nadie me malinterprete…
    Yo vivi un embarazo en el que dealize un parto vaginal y una lactancia exclusiva, y para nosotros acabo de manera diferente, y aunque nos ha ido muy bien, me sentia fatal por las ilusiones que me habia hecho en “las etiquetas” de lo q es mejor para mi hijo…..
    Lo mejor para nuestros hijos somos nosotras, y si ademas es lo mas natural posible mejor, y si se tuerce, pues gracias a que esta la ciencia…
    Me encanta ver a mi hijo beber 1 biberon y me encanta ver como amigas amamantan a sus hijos, todas hacemos lo mejor y eso es grande!

    • Matronaonline says:

      Te encanta ver a tu hijo alimentado, sano y feliz! Claro que sí! Creo que todas deseamos lo mejor para nuestros hijos, que todas buscamos que nuestro hijo se alimente de la mejor forma posible, todas firmaríamos por no tener que entrar a un quirófano a que nos abran el abdomen de lado a lado, pero… como bien dices, muchas veces las cosas no salen como deseamos y no depende de nosotras (ojo, que a veces depende de nosotras pero nos supone un sufrimiento que no estamos dispuestas a pasar y eso es totalmente legítimo). Cuesta aceptarlo, más aún si la gente de alrededor te cuestiona, como si no hubieras sufrido tú ya lo tuyo, verdad? Al final, por fácil que resulte decirlo y difícil que sea llevarlo a la práctica, lo mejor es que las críticas nos resbalen y nos quedemos sólo con lo que nos haga felices. Un saludo!

  10. Alicia says:

    Totalmente de acuerdo!, además creo que esto solo lleva a faltarnos al respeto con lo que cada una decide qué hacer con su parto, lactancia, crianza y si no está dentro de esta etiqueta, entonces está mal y entonces lo juzgamos y criticamos, cayendo en un círculo vicioso.

    • Matronaonline says:

      Efectivamente! pasa sobre todo con la lactancia. Una cosa es decir que lo natural en nuestra especie es amamantar a nuestras crías hasta los 2 años y otra que se entienda eso como una exigencia que haya que cumplir. Quienes pueden y quieren hacerlo que dediquen su tiempo a sentirse reconfortadas por ello, incluso a ayudar a otras madres que encuentren dificultades, pero ¿criticar a la que no amamanta? es de mentes muy básicas… Por desgracia en nuestra sociedad aceptamos que constantemente se juzgue y se critique.

  11. MARCO ANTONIO VELAZCO BUSTAMANTE says:

    De acuerdo con articulo, para que tantas leyes, normas, reglamentos, y nuevas guías para algo que se dejo de otorgar, sin embargo se tuvo que proyectar una Ley contra la Violencia Obstetricia en México , para sancionar ahora si al que no respete a la embarazada, algo insólito.

    • Matronaonline says:

      Marco Antonio en Venezuela también tienen una ley contra la violencia obstétrica. Sí que es triste que deban regularse asuntos tan obvios… en España no disponemos de una ley específica sobre los derechos en el parto, pero sí tenemos desde hace mucho tiempo la ley de autonomía del paciente, que básicamente explica que la decisión del paciente está por encima de la del médico (excepto casos puntuales y extremadamente poco frecuentes como riesgo inminente para la vida donde no se pueda recabar ese consentimiento por parte del paciente ni de sus allegados). Además los sanitarios estamos obligados por ley, no sólo a respetar esa voluntad, sino a mantenernos actualizados y atender siempre a la mujer de acuerdo a la evidencia científica, evitando así procedimientos obsoletos o que pudieran estar contraindicados. Sobre el papel queda todo muy claro e idílico, por desgracia en la práctica habitual no siempre se respetan estas leyes y las mujeres lo tienen muy difícil para reclamar sus derechos en nuestro sistema. Afortunadamente poco a poco vamos dando mayor visibilidad a estos temas para que ellas sepan cómo deben ser atendidas. Un saludo!

  12. Esmeralda says:

    Comparto tu perspectiva absolutamente, imprescindible que surja de una persona del ámbito sanitario. Con tu permiso la compartiré. Abrazos

  13. Daniela says:

    Totalmente de acuerdo, pero quiero agregar que gracias a estas etiquetas con palabras fuera de lo “habitual” aprendi que el instinto no falla…
    Gracias al “apego seguro” pude decidir cuando estaba mas comoda en fular o cochecito, gracias a que dentro de del apego eera seguro (por dar un ejemplo), lo misml con la lactancia, confie en mi cuerpo. Creo que tal vez a veces lad etiquetas ayudan a que la información circule renovada y llegue a mas. Cómo algo publicitario… Tal vez sea una forma maas positiva de verlo.

    • Matronaonline says:

      Puede ser en algunos casos Daniela, tienes razón. De hecho gracias a esas “etiquetas” se está dando a conocer a la población por ejemplo que el exceso de intervencionismo en el parto es perjudicial tanto para la mujer como para el bebé, pero que no se nos olvide que esas etiquetas no son una moda, el parto respetado, la crianza con apego y la lactancia prolongada son lo normal ;)

  14. vmdri says:

    Muy bueno!! La forma de nombrar nunca es ingenua y define perspectivas y acciones determinadas. Está bueno situar los conceptos y saber lo que decimos cuando nos posicionamos “a favor o en contra de”. Sin embargo también me parece importante no desestimar la validez de estas etiquetas y no mirarlas como una imposición y sí como un primer intento de desnaturalización de lo dado, de lo no cuestionado hasta entonces; que permiten visibilizar situaciones y abrir debates productivos al respecto.

    • Matronaonline says:

      Gracias Vmdri! estas etiquetas nos hacen cuestionarnos otras alternativas, está claro que tienen su función, pero hay que recordar siempre que no definen modas, sino que se refieren a la normalidad ;)

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