Kristeller, ¿never ever?

Reconozco que este post lleva un tiempo en el tintero, sin interrogaciones en el título en su versión inicial. Sin embargo algo me ha llevado a cuestionar ese “never ever“, nunca jamás, para las no angloparlantes (esta rima es el único humor posible a la hora de hablar sobre el Kristeller).

¿Kristeller, eso qué es?

En 1867 un ginecólogo llamado Samuel Kristeller ideó un método para acortar el expulsivo (así se llama la etapa en la que el bebé sale del útero en el parto) consistente en aplicar presión en el fondo del útero (la parte más alta del abdomen de la embarazada, justo bajo su pecho) coincidiendo con los pujos de la mujer. Este método continúa aplicándose en la actualidad.

Mira la foto de abajo, imagina que esa mujer está de parto, empujando para que salga su bebé, y en lugar de las manos del papá que abrazan su abdomen hay una matrona o un ginecólogo (o incluso otra persona…) apretando con fuerza en cada contracción con una o ambas manos o con un brazo colocado de lado a lado sobre el abdomen. Imagina más, imagina que ese profesional incluso se ha llegado a subir a la camilla donde está recostada la mujer y deja caer todo su peso sobre ella cada vez que empuja. Eso es la maniobra de Kristeller que muchas reconocerán por haber visto en alguna foto, películas o incluso por haberla vivido en su propio parto. No es infrecuente escuchar como una madre cuenta cómo alguien se subió sobre ella en el parto en el momento del expulsivo.

Sin título

Y tan poco infrecuente es, que se aplica en el 26,1% de los partos en España según el Informe final de la Estrategia de atención al parto normal del Ministerio de Sanidad. Es curioso que para establecer este porcentaje se hayan basado en una encuesta a las mujeres y no a una revisión de las historias clínicas. Parece poco “fiable” u objetivo, ¿no? desde luego parece de mayor objetividad un dato registrado in situ en la historia clínica en el momento del parto que un dato que la mujer ha de recordar y que en ocasiones se explica o realiza de manera tan sutil que podría hasta pasar desapercibido (o quedar en el olvido a posteriori).

Sin embargo cuando se revisa la bibliografía que estudia la maniobra de Kristeller en los informes de cada estudio científico hay un denominador común: la falta de registro. Cuando se practica no se suele registrar en la historia clínica de la mujer, ya que es una práctica en controversia. Hasta tal punto, que en el International Forum of Birth del Centro de medicina perinatal y reproductiva de la Universidad de Peruga (Roma, 2005) se asumió que era imposible cuantificar por este motivo el daño perinatal producido por la maniobra de Kristeller.

Ya es un dato que hace sospechar, en la atención de un parto se apunta absolutamente todo (o al menos debería hacerse así), ¿por qué esto apenas se registra si se realiza?, ¿por qué se trata de ocultar “oficialmente”?

¿Para qué se usa?

La maniobra de Kristeller se realiza para “empujar” al bebé hacia la vagina. Dependiendo de a qué altura en la pelvis se encuentre la cabecita, se empuja desde fuera para intentar hacerla acercarse más a la vagina (si la cabecita aún está muy arriba) o para que salga ya si está asomando por la ella. Cuanto más alejada esté la cabeza de la vagina, mayores son los riesgos del Kristeller.

¿Es realmente efectiva?

No.

La OMS indica claramente que no está demostrada su efectividad en su guía Cuidados en el parto normal: una guía práctica.

El Ministerio de Sanidad indica en su Guía de atención al parto normal:

la maniobra de Kristeller es ineficaz en la reducción de la duración de la segunda etapa del trabajo

y, basándose en los estudios científicos realizados sobre ella dice que:

la maniobra de Kristeller, realizada mediante el cinturón inflable, no incrementa la tasa de partos vaginales espontáneos ni reduce la tasa de parto instrumental

¿Cinturón inflable? Pues sí, resulta que sólo hay un estudio científico de cierta calidad sobre la presión del fondo uterino en el parto (Kristeller) realizado en Londres donde participaron 500 mujeres. A algunas les colocaron un cinturón inflable, con control tanto de la presión como de la duración y descanso entre inflado e inflado. El estudio no pudo demostrar que esa práctica arrojara beneficio alguno.

¿Tiene algún riesgo?

Sí.

Ya que he mencionado el método del cinturón inflable… ¿imaginas la misma situación con presión ejercida por una persona con su peso corporal sin un elemento de medida de la presión (un manómetro) ejercida sobre el útero o su duración? Cabe esperar que en ese caso en el que no hay control de la presión se incrementen los posibles efectos adversos. La maniobra de Kristeller no se realiza en los paritorios con un sofisticado cinturón inflable que controle la presión, se hace presionando con las manos o los brazos sobre el abdomen sin registrar la presión ejercida.

La OMS expone:

En muchos países es común la práctica de aplicar presión en el fondo uterino durante la segunda fase del parto. Esto se hace con el fin de acelerarla. A veces se realiza justo antes de dar a luz y otras desde su comienzo. Esto aparte e acarrear molestias maternas, existe la sospecha de que pudiera ser dañino para el útero, periné y feto, pero desafortunadamente no existen estudios al respecto. La impresión general es que se usa con demasiada frecuencia, no estando demostrada su efectividad.

El Ministerio de Sanidad afirma esto sobre sus riesgos en la Guía de atención al parto normal:

no existen pruebas del beneficio de la maniobra de Kristeller realizada en la segunda etapa del parto y además existen algunas pruebas, aunque escasas, que la dicha maniobra es un factor de riesgo de morbilidad materna y fetal, por lo que se considera que su realización durante la segunda etapa del parto debe limitarse a los protocolos de investigación diseñados para evaluar su eficacia y seguridad para la madre y el feto.

Traducido, no hay evidencia de sus ventajas y sí la hay de sus inconvenientes, por lo que el Ministerio de Sanidad considera que esta maniobra sólo debería practicarse en casos de estudios de investigación (participar en un estudio de investigación, por ley, requiere la participación voluntaria del individuo y la firma de un consentimiento informado por escrito. Sin embargo un informe de El parto es nuestro indica que en el 96% de los casos el Kristeller se practica sin consentimiento).

Además, el Ministerio de Sanidad afirma en su Informe final de la Estrategia de atención al parto normal que:

no está recomendada por sus riesgos potenciales de morbilidad materna y fetal: no mejora la tasa de partos vaginales espontáneos, no reduce la tasa de parto instrumental y es ineficaz en la reducción de la duración de la segunda etapa del trabajo de parto.

Los efectos adversos afortunadamente no se dan en todos los casos, pero someterse a la maniobra de Kristeller te expone a ellos sin un beneficio a cambio:

  • Al presionar desde el exterior puede desprenderse prematuramente la placenta (e interrumpir así el aporte de oxígeno al bebé), puede producirse una rotura uterina (que podría requerir incluso una cirugía para extirpar el útero, la histerectomía, quedando la mujer incapacitada para volver a quedarse embarazada), puede haber hemorragias, fractura de costillas, dolor, daños en el suelo pélvico, desgarros de periné severos…
  • El bebé no queda libre de riesgos ante el Kristeller: al forzar su descenso puede producirse la impactación del hombro en el pubis de su madre, facilitando la fractura de clavícula y la lesión del plexo braquial (que es el conjunto de nervios que inervan el brazo, si se lesiona puede producirse una parálisis en el miembro afectado, la parálisis de Erb).

¿”Never ever”, nunca jamás?

Llegados a este punto toca explicar por qué añadí los interrogantes al título original. He comentado lo que afirman tanto la OMS como el Ministerio de Sanidad basándose en la evidencia científica existente sobre esta práctica. Ambos organismos afirman que no tiene beneficios, sin embargo un importante organismo continúa indicando que:

“La presión sobre el fondo uterino, podrá ser utilizada sólo con la intención de ayudar al desprendimiento de la cabeza, pero en ningún caso para facilitar el descenso de la presentación.”

Pese a que no mencionan (consciente o inconscientemente) la palabra “Kristeller“, claramente hablan de ejercer presión sobre el fondo del útero en el parto, maniobra que no está respaldada por la evidencia científica. Este organismo es nada menos que la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). No he añadido los interrogantes al “nunca jamás” porque yo dude si es cierto o no que debería prescindirse de esta maniobra, yo me baso en la evidencia científica en mis prácticas y si una intervención no presenta beneficios demostrados, no tengo por qué hacerla. Si además presenta riesgos, no hay más que añadir.

¿Por qué sin embargo la SEGO dice que esta maniobra puede ser usada y que ayuda a que salga la cabeza del bebé?, ¿en qué evidencia científica se basan?
El Ministerio de Sanidad indica que el porcentaje de los partos en los que se aplique la maniobra de Kristeller ha de ser el 0%, sin embargo la SEGO la indica. Parece extremadamente complicado entonces alcanzar el estándar propuesto por el Ministerio de Sanidad…

¿Qué hacer para evitar un Kristeller?

  • Lo primero, en la medida de lo posible busca ser atendida por un profesional que base su ejercicio en la evidencia científica que no sólo no utilice esta maniobra, sino que no aplique otras medidas obsoletas en tu parto. Consiguiendo esto bastaría para que no te practiquen un Kristeller y para que tengas un parto con el menor número de complicaciones.
  • Presenta un plan de parto: un plan de parto escrito tiene exactamente la misma validez legal que tu palabra hablada. Es decir, te han de respetar igual si al ingresar en paritorio entregas tu plan de parto en papel que si cuando alguien se vaya a subir encima de ti prometiendo “voy a ayudarte un poco, no sueltes el aire mientras yo empujo contigo” tú respondes “no gracias, no quiero que me presiones el útero“. La diferencia está en que presentando el plan de parto por escrito dejas constancia (útil si después tienes que reclamar) de tu voluntad, que está amparada por la ley de autonomía del paciente (Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica). Si pese a negarte no te hacen caso y te realizan la maniobra de Kristeller, no sólo estarán realizando una intervención desaconsejada por el Ministerio de Sanidad, sino que estarán vulnerando la ley incumpliendo tu derecho de autonomía.
  • Pare en movimiento: cuanto más bascules tu pelvis durante el parto, más facilitarás el descenso y encajamiento del bebé por su interior. A la hora del expulsivo, la fuerza de la gravedad puede ser de gran ayuda para la salida del bebé, por lo que las posturas verticales presentan una gran ventaja (sentada, de pie, en cuclillas…). Cada vez más hospitales ofrecen walking epidural, que es epidural a menor dosis que la habitual. Si deseas ponerte la epidural, minimiza el bloqueo motor y la inmovilidad que éste produce buscando hospitales que ofrezcan epidural a bajas dosis (recuerda que no eliminarás por completo el dolor en muchos casos, pero ganarás en movimiento y facilitarás tu parto). Si tu hospital no ofrece walking epidural, solicítalo por escrito en Atención al paciente. Seguramente una solicitud aislada no sirva de nada… pero si son varias empezarán a plantearse ofertarla. Aunque no se oferte de manera oficial, si deseas epidural comenta con el anestesista que te atienda la posibilidad de reducir la dosis de anestésico.
  • Quéjate: desgraciadamente esta opción está para cuando ya has pasado por un Kristeller… pero aún así puedes evitarlo para tu próximo parto y/o a otras mujeres. Sí, lo sé, una sola queja no sirve de mucho, pero de menos sirve refunfuñar en casa a posteriori y no hacer nada por evitar que esto siga sucediendo. Si alguien se ha subido sobre tu abdomen para apretarlo cuando empujabas en tu parto escribe una reclamación en Atención al paciente indicando que se te ha realizado una práctica de riesgo, sin beneficios en la evidencia científica, desaconsejada por la OMS y el Ministerio de Sanidad y (muy importante) que no se te pidió consentimiento o incluso que pediste que pararan y no te hicieron caso, actuando en contra de tu voluntad e incumpliendo tu derecho amparado por la Ley de autonomía del paciente.

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22 comments

  1. Amaia says:

    A mi me realizaron la maniobra kristeller, porque el niño venía alto.. Me pareció una burrada, un parto sin epidural, bastante tenía con las contracciones como para soportar la presión de la ginecóloga echándose encima mía, hasta que llego un punto que le dije que o paraba o me desmayaba porque me estaba mareando… Para acabar con ventosa y forceps(otra burrada).. Dos años después, sigo con dolores en el abdomen, sólo me duele si me toco pero es un dolor muy intenso, estoy tratándolo con osteopatía, y aunque me duele menos, ahí sigue.. Si voy andando a paso ligero, enseguida me duele como cuando te da flato al correr..
    En fin, quería comentar mi experiencia…

    • Matronaonline says:

      Qué terrible esa experiencia Amaia… siento muchísimo que aún perduren las secuelas. Desgraciadamente cuando se te suben encima en un paritorio esto no lo explican.
      Muchas gracias por compartir esto!

  2. Ele says:

    Como siempre, muy interesante. No tengo experiencia propia, soy primeriza, pero recuerdo que mi cuñada, hace ya 18 años, comentó sobre su parto que la comadrona le presionó el útero y le causó mucho dolor. Por suerte, sin secuelas. Me pregunto porqué se sigue efectuando una práctica que no sirve para nada positivo.

    • Matronaonline says:

      Gracias Ele! Imagino que se realiza porque en su día se pensó que sería beneficioso… y durante estos años en los que se han realizado los estudios que no avalan su eficacia se ha establecido ya como una costumbre difícil de erradicar. Además la interpretación personal muchas veces es errónea y hay quien puede tener la percepción de que le funciona muy bien dicha maniobra, pese a que la evidencia no lo demuestre.
      Siento que tu cuñada pasara por ello, pero me alegra que no quedara ninguna secuela!
      Un saludo ;)

  3. Eva says:

    Mira, yo lo incluí en mi plan de parto y lo presenté en un hospital IHAN. Me lo sellaron y nadie me llamó para discutirlo. Un mes después me puse de parto. El jefe de obstetricia (que era casualmente el ginecólogo de guardia) decidió que era buena idea discutirlo conmigo en aquel momento, de modo que me echó un sermón sentado tras su escritorio mientras yo aguantaba de pie las contracciones. Sobre todo parecía enfadarle el punto de la Kristeller, “mejor una kristeller que una cesárea”, me dijo. Como pude, le dije que era una práctica que la OMS desaconsejaba y me dijo, en resumen, que la OMS eran gente de despacho y que los que saben del tema de verdad son los que trabajan en los hospitales.
    Así están las cosas.

    • Matronaonline says:

      Jajaja “mejor un kristeller que una cesárea”? pero qué tendrá que ver una cosa con la otra? su organismo representante, la SEGO, indica claramente que jamás se hace un Kristeller para bajar la cabeza del feto, sólo para hacerla salir cuando asoma por la vulva. Pese a que ni esto tiene evidencia científica, la SEGO es lo que dice… cuando la cabeza del bebé está ya a esa altura NO está indicada una cesárea en ningún caso. Mucho sermón, pero para ser jefe de obstetricia tiene bastante poca idea… o muchas ganas de asustar, que es otra opción.
      El plan de parto NO SE DISCUTE.
      El plan de parto NO SE NEGOCIA.
      El plan de parto se respeta porque es la voluntad del paciente y está amparada por la ley. Más claro agua…
      Pero vamos, que yo he visto hasta a un ginecólogo romper un plan de parto delante de una mujer diciendo “a mí no me vas a decir cómo trabajar”. Muy “profesional” todo… Si tan claro tienen lo que dicen y tan seguros están de ello, que no sienten a las mujeres en su despacho escudándose tras su escritorio, que den por escrito que no van a respetar el plan de parto y los motivos, firmándolo con su número de colegiado… si tienen lo que hay que tener. Eso no lo haría ni uno!

  4. Diasde48horas says:

    A mí esto me parece una barbaridad y lo mejor para asegurarte de evitarlo es presentar un plan de parto. Es una lástima que sea necesario presentarlo para asegurarte de que no te practiquen esta maniobra, algo que está completamente desaconsejado por la OMS no debería ser una práctica poco menos que rutinaria en los hospitales…

    • Matronaonline says:

      Desaconsejado opr la OMS, desaconsejado por el Ministerio de Sanidad, pero aceptado por la SEGO. Es algo que hay que tener en cuenta… muchas veces escucho “el Kristeller está prohibido” y no, no lo está (al menos en España). Por ese motivo es importante presentar un plan de parto ;)

  5. Benita says:

    Proceder en un parto es algo más que simplemente entrar en un hospital y parir, cada parto tiene su circunstancia y ante estas circunstancias hay que proceder y tomar decisiones en segundos. Ningún parto esta fuera de riesgos, lo que si están esos riesgos son minimizados por los profesionales que los atienden.
    Dices que eres matrona (la bloguera que escribe) Trabajas en un paritorio o has trabajado?
    Yo creo que no, que simplemente eres una doula más.
    No te aproveches de casos subjetivos que se comentan aquí, los cuáles siento en el alma pero hay que considerarlos en oposición al mundo externo.

    • Matronaonline says:

      Gracias por sacarme la primera carcajada del día. Es el comentario más ridículo que me han dejado en el blog en sus 2 años y medio de existencia.
      Por supuesto que soy matrona, con el EIR aprobado a la primera, que ha trabajado en la privada, en la pública, en primaria y en hospital y que (pese a que te sorprenda que existan matronas que busquen la práctica basada en la evidencia científica) ha atendido muchísimos partos. Además, como matrona y sexóloga, imparto clase en una universidad pública. Si eres más feliz pensando que soy doula, muy bien por ti. Lo aclaro simplemente para que no generes la duda en quien pueda leer la entrada, tú continúa pensando lo que desees (de todas formas, doula, ginecóloga o filóloga… la evidencia es la que es y aquí se exponen datos objetivos de organismos de referencia en salud, cualquiera puede consultarlos y comentarlos porque son públicos).
      Todas las vivencias son casos subjetivos y cada una de ellas no es oposición a ningún “mundo externo”, ese mundo externo del que hablas lo conforman las vivencias de todas y cada una de las mujeres que han parido.
      No sé a lo que te dedicas ni te lo estoy preguntando, porque no me interesa, pero si dices, tras la evidencia que presentan la OMS y el Ministerio de Sanidad, lo que dices en tu primera frase… más les vale a las mujeres que no seas matrona ni ginecóloga, porque ejerciendo sin respetar la evidencia científica serías una profesional bastante mediocre. Por supuesto que en un parto en ocasiones hay que tomar decisiones en segundos. Un buen profesional tomará decisiones basadas en la evidencia científica. Un profesional mediocre y obsoleto tomará decisiones desaconsejadas, sin rigor científico, y después las defenderá con argumentos que no hay ni por dónde cogerlos.
      Buen día!

  6. Eva says:

    Hola chicas! Yo tuve a mi niña el 21 de marzo y tambien me hicieron lo mimo. Yo ya venia de un parto largo porque rompi aguas un sabado por la madrugada y hasta el lunes mañana no pari… solo me falto vet como me apretaban el abdomen… En vez de ir evolucionando vamos para atras. Lo bueno es que tenemos a nuestra Ona

    • Matronaonline says:

      Holoa Eva! siento mucho que fueras una de las miles mujeres que han pasado por esto… me alegra que no quedara ninguna secuela y espero que si Ona tiene un hermanit@ esto no te vuelva a suceder! ;)

  7. Victoria says:

    Hola, me temo que voy a ser una de las pocas que igual viene a llevar la contraria.

    Me preparé para mi parto (me informé, lei y relei todo lo que pude, fui a a preparacion al parto, hice plan de parto,…). Pero todo se complicó: epidural que en principio no tenía intención de ponerme, pero el parto se alargó uno podía más, episio, desgarro, parto instrumental y sí, maniobra de kristeller…Mi bebé entró en bradicardia, había que sacarla ya, sí o sí. Empujaba bien según me dijeron, pero no era suficiente…

    Entiendo que hay situaciones en que puede ser necesaria, ¿no? No salía y necesitaba ayuda. ¿No sirve para nada? ¿Never ever?

    • Matronaonline says:

      Hola Victoria! siento leer tu experiencia… no vienes a llevar la contraria en absoluto. De hecho recuerdo que la SEGO permite la presión del útero en el expulsivo. La cuestión aquí es que es una práctica que no ha logrado demostrar ser eficaz en ningún estudio de investigación, no se basa en la evidencia científica (y en sanidad todo debería estar respaldado por la evidencia). Y como tiene riesgos y no beneficios probados, la OMS y el Ministerio de Sanidad recomiendan que no se practique (o se practique en mujeres que participen en algún estudio de investigación sobre la eficacia del Kristeller).
      En muchas ocasiones se producen bradicardias fetales por causas que pueden prevenirse y eliminarse: por abuso de la oxitocina (en ocasiones se sube la dosis en el expulsivo para acelerarlo), por un exceso de apnea en los pujos dirigidos (cuando se aguanta la respiración de forma muy prolongada y repetida la concentración de oxígeno en sangre disminuye y el bebé no se oxigena tampoco como es debido, por eso son más recomendables los pujos espontáneos y en espiración), a lo largo del embarazo se les repite una y otra vez a las embarazadas que cuando se tumben no lo hagan boca arriba, sin embargo en el expulsivo la mayoría se coloca así. Esto hace que el peso del útero comprima la vena cava y el flujo sanguíneo placentario se vea comprometido, pudiéndose producir bradicardias fetales. Desconozco si te aumentaron el ritmo de perfusión de la oxitocina en el expulsivo, si pariste boca arriba, si te dirigieron los pujos… esto no son más que algunos factores que pueden favorecer la aparición de una bradicardia fetal, pero no los únicos. Y desgraciadamente hay veces que aparecen sin ser provocadas por nada “externo” y no se pueden controlar.
      Desde luego por una causa o por otra… la evidencia no avala que se use el Kristeller en ningún caso, de ser así la OMS y el Ministerio de Sanidad especificarían que se indica su uso en los casos en los que sí hubiera mostrado algún beneficio ;) con todo y con esto… ¿never ever? pues la evidencia dice que no, pero la SEGO que sí!

  8. Planeando ser padres says:

    Lo leo y me duele sólo de pensarlo. Esto sí que lo tenía claro cuando parí, pero como en ese momento te pueden pillar a traición explicándote cualquier cuento que justifique su necesidad… Vamos, es que me imagino la situación de la matrona proponiendo la maniobra de Kristeller, yo negándome y el papá de mi bichilla negociando ya quitarme la custodia de la niña por ir en contra de la profesional.

    • Matronaonline says:

      Desde luego “negociar” en ese momento no es lo ideal, una mujer de parto debería sentirse segura, confiada y completamente entregada a su proceso. Eso sólo se consigue con un profesional que de confianza y que ejerza sin mala praxis…

  9. Patricia says:

    Mi parto acabó en ventosa, porque la cabeza del bebé estaba colocada “de lado”, según me dijeron. Por más que yo empujaba no había manera, casi dos horas de pujos y estaba realmente agotada. En el último empujón y con la ginecóloga (creo que era la residente) tirando de la ventosa el ginecólogo (que parecía el que mandaba) se subió sobre mí. Apenas pudo empujar un segundo porque la ginecóloga joven le dijo que parara, que el bebé ya estaba ahí, y cómo se lo agradecí porque yo no tenía fuerzas ni para negarme.
    Lástima que se siga practicando este método, pero menos mal que parece que las nuevas generaciones lo rechazan, aunque sea llevándoles la contraria a sus superiores.
    Si tengo un segundo hijo no olvidaré incluir mi negativa a esto en el plan de parto.

    • Matronaonline says:

      Me alegra leerlo. Hay de todo… tendemos a generalizar diciendo que las matronas y gines “antiguos” son de “la vieja escuela” y la verdad es que muchos de los recién llegados aprenderían una barbaridad de ellos! Es cierto que hay que mantener una visión muy crítica y objetiva para adecuarse a la evidencia científica que va surgiendo y que, en ocasiones, se contrapone a lo percibido de manera subjetiva en la experiencia del día a día. Sea como sea… me alegra ver que hay quien corrige a un compañero en una situación así ;)

  10. Mamá Pata says:

    A mi intentaron aplicarme la maniobra y miré con cara de monstruo a la matrona que intentó subirse encima mio! Le pregunté que hacía y me dijo que ayudarme a empujar, a lo que pregunté que si yo sola lo hacía mal. Me contestó que no y se quitó de la misma! Lo malo de esas maniobras es que te pillan en un momento en el que no estas del todo cuerda para ser consciente de lo que están haciendo, por eso creo que es tan importante ir bien informada!

    En mi primer parto en ningún momento me ofrecieron realizar un plan de parto, pero con el segundo tengo claro que lo haré y que haré todo lo posible porque lo respeten! Pero aunque no debería de ser así creo que estamos tan a la merced del equipo que nos toque cuando llegue el momento…

    • Matronaonline says:

      Totalmente de acuerdo, desde luego no es el mejor momento para debatir temas así, una mujer de parto debería poder estar centrada únicamente en su proceso. Es muy triste, pero estoy de acuerdo contigo: en muchos hospitales dependes de la suerte de quien “te toque”. Afortunadamente hay hospitales donde el propio jefe de servicio tiene prohibidas prácticas de este tipo (pero sí, son escasísimos). Lo mejor es el plan de parto, que jurídicamente tiene valor de consentimiento informado. Si tú has expresado por escrito tu voluntad negándote a una intervención que luego te realizan… legalmente después podrás exigir responsabilidades.

  11. Arantza says:

    Madre mía, llega un punto que es mejor no informarse más. Si a la horrorosa episiotomía, la epidural después de toda la dilatación, la ventosa… Le añadimos que también me hicieron esto en el expulsivo… De verdad que miedito me da volver a dar a luz.

    Gracias por la info de todas formas. Saludos!

    • Matronaonline says:

      Desde luego da miedo cómo se saltan a la torera las recomendaciones algunos profesionales… Ay mujeres que prefieren no saber nada y confiar ciegamente en el profesional. Otras se informan y tienen que “pelearse” para lograr que se respete su voluntad, otras se informan a posteriori y sienten frustración por no haber sabido algunas cosas antes y haber evitado determinadas situaciones… y otras se informan y son atendidas por un profesional que respeta su voluntad y se ajusta a la evidencia científica. Así deberían ser todos los casos!

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