Futura residente de matrona: ¡Manual de supervivencia!

Empieza la cuenta atrás para el día en el que te hagas la foto en el Ministerio de Sanidad y la cuelgues en todas tus redes sociales junto con el texto “Soy residente de matrona!!!” (y sus diversas variantes tipo “lo logré“, “esta plaza es mía!“, “voy a ser matrona!!” y un larguísimo etcétera que resume en muy pocas palabras la euforia de ese momento. Con cada me gusta que recibas te irás creciendo más y más, toca venirse arriba: quienes lo habeis logrado no llegais ni al 2,5% del total de aspirantes… y una es tuya. De manera oficial una de esas plazas llevará tu nombre y apellidos durante los próximos 2 años. ¿Es o no es para venirse arriba?

En medio de esta resaca de euforia toca hacer muchos trámites, sobre todo si la plaza que has logrado es de una ciudad diferente a donde resides y el inicio de la residencia conlleva independizarte y una mudanza: contrato de alquiler, luz, agua, teléfono, búsqueda de compañeras de piso… ¡a contrarreloj!
Valora muy bien a qué das más peso a la hora de escoger plaza: estar cerca de casa siempre está valorado (sobre todo por el ahorro económico que eso supone, teniendo en cuenta que tu sueldo no será para tirar cohetes). Aparte de eso hay otros factores que debes valorar personalmente:

Número de partos y número de residentes de matrona

Habitualmente van de la mano, cuantos más partos tenga un hospital, más residentes habrá, por eso no he puesto un epígrafe hablando sólo del número de partos. Lo ideal es que cuando estés en paritorio no estés de brazos cruzados, pero esto te pasará alguna vez hasta en el hospital con más partos (a veces una residente de matrona asiste más partos en un hospital con menos partos porque el ratio residente – nº de partos es mejor, fíjate en ese ratio, no en el número de partos totales).

Lo ideal es que cada residente lleve 1 o 2 mujeres, recuerda que nuestra labor no se limita a técnicas, conlleva acompañamiento, empatía, saber escuchar… si intentas sólo apuntarte el mayor número de partos posibles acabarás la residencia con una cifra de partos altísima sin tener ni idea de cómo atenderlos. Esto no es una competición para ver quién lleva más partos, la mujer a la que atiendas cuando seas matrona titulada no pensará en cuántos partos asististe durante la residencia, pensará en si se ha sentido a gusto contigo o no, si su experiencia ha sido satisfactoria contigo. Y no… no es tan fácil como ser amable y simpática, las mujeres buscan también profesionalidad y, como he dicho, una profesional no se limita a las técnicas, no vas a ser mejor profesional por terminar la residencia con 156 partos en vez de con 82. Da mucha rabia atender durante 8 horas a una mujer de parto y que termine en espátulas y el parto le toque al residente de gine. Créeme, cuando lleves años trabajando como matrona te seguirá dando la misma rabia. Pero por favor, que esa rabia siempre sea por la mujer, porque desearas para ella un parto eutócico, no por ti porque has dejado de apuntarte un parto. Párate y reflexiona si el número de partos se vuelve tu prioridad dejando todo lo demás al margen, porque estarás dejando en un segundo plano lo más importante en la asistencia a la mujer.

Si coincides con varias compañeras residentes en la guardia cuidado con relacionarte sólo con ellas y no con el resto del equipo: eres un miembro más (si tus compañeras se van a merendar antes de pensar en ir con ellas valora si es buen momento para irte, no serías la primera residente que se queda sin asistir un parto por irse justo antes de explorar a la mujer que llevas. Recuerda que a veces llegan mujeres en expulsivo al paritorio, da el momento justo para ponerse los guantes y recoger a su bebé: no hace falta que os vayais todas a comer, merendar o fumar juntas, os podeis turnar. Si funcionas de forma responsable y profesional como un miembro más del equipo, el equipo te tomará como tal. Da mucha rabia ser residente y verse tratada de nuevo como una alumna de enfermería… el “¿hola? soy enfermera, ¿eh?” pasará por tu cabeza varias veces esos 2 años.

Número de residentes de ginecología:

Los residentes de ginecología de primer año aprenden a asistir partos eutócicos, por lo que los partos eutócicos se repartirán entre ambos (uno para cada uno, el primero de la guardia, el primero de la tarde y primero de la mañana… cada hospital se organiza de forma diferente). Cuando hay muchos residentes de ginecología siempre va a haber uno rotando en paritorio. Cuando sólo hay 1 o 2 habrá días que libren o roten por otro servicio y no haya que repartir ningún parto con ellos, además si se van de rotación externa podrás hacer varias guardias sin reparto de partos (ojo, que hablo de reparto de partos, no de mujeres, porque quien atenderá a la mujer durante toda la dilatación eres tú, el residente de ginecología sólo atenderá su expulsivo. Así que ya sabes… aunque no asistas tú el expulsivo tienes horas y horas de técnicas, acompañamiento, etcétera, etcétera.

Hay algo que no nos gusta nada de nada a las matronas y es ver cómo una residente de matrona se desentiende de la mujer que lleva porque ese parto va a ser el que le toque atender al residente de ginecología. Que no asistas su expulsivo no hace que la mujer no merezca el 100% de tu profesionalidad durante todo el proceso, nunca lo olvides: el objetivo no es asistir más y más partos, es asistirlos bien en todo su conjunto (aunque no incluya el expulsivo). La mujer no tienen por qué ser partícipe de tu frustración por no poder atender su parto, quédate con esta frase y recuérdala cada día: la protagonista del parto es ella, siempre.

Nivel de intervencionismo:

Lo vas a encontrar alto prácticamente en cualquier hospital. La Guía de práctica clínica sobre la atención al parto normal editada por el Ministerio de Sanidad debe ser tu libro de cabecera. Sí, en ocasiones lo leerás y pensarás que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia… si te da rabia, imagina a las mujeres que se someten rutinariamente a prácticas desaconsejadas. Muchas futuras residentes sueñan con hospitales respetuosos, con bañeras de partos, métodos de analgesia alternativos, que permitan la presencia del papá en caso de cesárea, que no separen a madre y recién nacido, que promuevan la lactancia materna, que se respete la autonomía de las matronas… Las embarazadas también sueñan con ello. El caso es que a estas alturas esto no debería ser un sueño, sino una realidad.

Con un poquito de mano izquierda tus compañeras y tú podeis proponer alguna mejora en forma de trabajo de investigación o sesión clínica (por ejemplo si eres residente de segundo año y ya tienes cierta autonomía en los expulsivos “vamos a hacer una sesión clínica sobre la gravedad de los desgarros en posturas diferentes a la litotomía que no incluyan pujos dirigidos“. La OMS desaconseja parir en litotomía, pero en muchos hospitales no conocen otra forma. En lugar de que una residente llegue acusando a todo el equipo de trabajar mal por asistir todos los partos en litotomía, buscad apoyos de matronas a quienes les interese vuestra propuesta “formativa” y presentadla de forma positiva (el objetivo es que les pique la curiosidad y mejoren, no que se pongan a la defensiva y piensen que vas de lista, cosa que desgraciadamente pasa cuando una “simple residente” propone alguna mejora en el servicio). Muy a menudo llegais al hospital con actitud de alumnas a quienes se les ordena y manda, pero podeis ser la llave del cambio que muchas unidades necesitan: aprovechadlo, por vosotras y por las mujeres, las buenas prácticas nos benefician a todos.

El lado bueno de un hospital intervencionista (sí, sí, no me he vuelto loca, hay hospitales que atienden mucha patología que requiere más intervenciones) a la hora de formarte es que te prepararás muy bien para trabajar en un futuro en un hospital con elevada patología. Cuando hay patología obstétrica hay mayor necesidad de intervención (justificada y necesaria, no olvidemos que la intervención no es mala, lo que es malo es abusar de ella cuando no hay indicación clínica), aunque no es la panacea… es difícil intervenir cuando te han formado en muy baja intervención, pero también es muy difícil eliminar de tus rutinas las intervenciones innecesarias cuando te has formado en malas prácticas. La Guía del Ministerio te ayudará a poner un poco de cordura (en forma de evidencia científica) y de visión crítica a tu forma de trabajar.

A menudo el exceso de intervencionismo va de la mano con la falta de respeto a la ley de autonomía del paciente: revísala. Recuerda que la mujer tiene la última palabra en todo. Lleva a rajatabla la correcta información a la mujer y el respeto a su voluntad (no sólo es trabajar de forma ética, es cumplir la ley y respetar sus derechos y tus obligaciones).

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Formación complementaria:

Entérate de si tu unidad docente ofrece algún curso adicional que te pueda resultar útil en tu práctica laboral, si fomentan o dificultan la asistencia a cursos externos y congresos… esta es una buena etapa para apuntarte a jornadas temáticas sobre obstetricia y ginecología: además de ofrecerte visiones diferentes a las de tu hospital (que de residente será lo único que tengas de referencia, ya que hay paritorios que se parecen entre sí… lo que un huevo a una castaña) que te pueden ser muy útiles para… “¡uaaa! ¡qué chulo de lo que nos hablaron en el congreso de xxx, nos enseñaron xxx, que en otros hospitales lo ponen en práctica y les ha ido mejor en xxx“, siendo residente tendrás precios especiales para casi cualquier actividad científica y formativa. Estamos encantadas de que nos conteis todas las novedades y tal vez ese sea el momento idóneo para proponer eso que (tras haberte leído la Guía del Ministerio 40 veces del derecho y del revés) sabes que puede mejorar mucho en ese hospital…

Ojo con los cursos que puntúen en bolsas y opes que pudieran requerir que te titularas una vez seas ya matrona, a veces es mejor esperar unos meses a hacer alguna formación para que, ya que aprendes, te sirva también como mérito a la hora de baremar. Hay unidades docentes que te permiten hacer toda la formación complementaria que quieras… en tu tiempo libre, y otras que valoran que acudas a cursos valiosos para tu formación, aunque tengas que faltar a clase o a prácticas (porque entienden que ese curso en concreto que coincide con tu horario lectivo es muy interesante para complementar tu formación).

Rotaciones externas:

Y como un hospital se parece lo que un huevo a una castaña, las rotaciones externas (de 1 mes de duración) son ultra mega recomendables. Hay unidades docentes que te ponen pegas para que hagas una rotación externa y otras te animan a que hagas varias. Yo hice nada menos que 3 y creo que no recuerdo nada negativo de ellas. Hice 2 en 2 paritorios de 2 ciudades diferentes y otra en primaria en otra ciudad (casi nadie pide rotaciones externas en primaria… y ¡madre mía lo que aprendí!). Si no quieres o no puedes desplazarte tanto puedes optar también por una rotación a un hospital de tu misma ciudad, eso sí… para que te lo concedan debes alegar un motivo: las rotaciones externas están pensadas para complementar tu formación, no vale decir “pues es que mire usted, me caigo de la cama y estoy en el hospital, porque vivo al lado… así que me viene mejor” o “es que me molaría irme en febrero a Lanzarote, que se estará de lujo con su clima”. Suelen pedirse hospitales de tercer nivel (donde se ve más patología) si tu hospital de referencia es un pequeño hospital provincial, hospitales de baja intervención si tu hospital es excesivamente intervencionista, etcétera. ¿A que te ha gustado la idea de irte a Lanzarote en febrero? pues puedes solicitarlo perfectamente si el hospital de allí aporta algo a tu formación que no aporte el hospital donde estés… Si tienes que mudarte para hacer la residencia puedes solicitar una rotación externa en tu ciudad de origen: no sólo podrás estar 1 mes en casa, sino que meterás cabeza en un hospital de tu ciudad.

Rotaciones internas:

En el hospital estarás sobre todo en paritorio, pero también en las siguientes unidades: urgencias obstétrico-ginecológicas, unidad de puérperas, unidades de obstetricia de riesgo (consultas externas, hospitalización y quirófano), fisiopatología fetal, unidad de neonatología (nidos y cuidados intermedios) y consultas externas de ginecología. Tu labor en atención primaria se relacionará con: consejo reproductivo, control prenatal, educación para la maternidad y paternidad, puerperio domiciliario y consulta, planificación familiar y contracepción, consejo afectivo-sexual, atención a jóvenes, actividades preventivas en salud sexual y reproductiva, diagnóstico precoz de cáncer ginecológico y mama, programa de educación para la salud de la mujer durante la menopausia y climaterio, ginecología, actividades educativas dirigidas a la comunidad en materia de salud materno-infantil y salud sexual y reproductiva (jóvenes, escuelas, asociaciones de mujeres…).

No, no vas a hacerlo todo. En algunos hospitales no hay unidad obstétrica de riesgo, no hay unidades de intensivos neonatales, en la mayoría de centros de salud las consultas están tan masificadas que es imposible hacer talleres de menopausia, talleres en institutos, visitas domiciliarias a puérperas… Si es tu caso y hay algo que te llame mucho la atención (por ejemplo, si sabes de un centro de salud donde la matrona se curra un montón la preparación al parto, enseña a las embarazadas porteo, RCP neonatal u otras actividades que se salgan de lo habitual, puedes solicitar una rotación externa allí.

Así mismo has de tener en cuenta que en muchas unidades docentes escoges uno de entre varios centros de salud. La primaria en nuestro campo es extensísima, no la subordines al paritorio en cuanto a importancia. En algunas unidades docentes te permiten organizarte a tu gusto las rotaciones internas y escoger cuándo vas a cada sitio (suele agradecerse si te quieres quitar cuanto antes la que menos te llame la atención o si prefieres dejar para más adelante alguna por adelantar materia en clase antes de rotar allí. Te recuerdo que pese a que somos enfermeras especialistas en ginecología y obstetricia y esta es la profesión oficial con mayor carga lectiva y práctica en lactancia materna… lo habitual es que en las plantas de puerperio no haya ni una matrona. Ten claro que no eres una alumna de enfermería y destina todo el tiempo que puedas a la lactancia materna. Por falta de tiempo, de ganas o de conocimientos desgraciadamente muchas madres se quejan de lo mal que les asesoraron en el hospital con la lactancia materna. Además de que vas a poder practicar mucho tus conocimientos, ellas te lo agradecerán enormemente.

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Turnos:

En la práctica totalidad de unidades docentes hay clase teórica (en algunas hay y funciona muy mal, habiendo días en los que no se da clase, repartiendo las clases con muchas horas entre medias sin nada… pregunta a las residentes de cada unidad docente que te interese). Pueden ser en tu hospital, en otro o incluso en otra ciudad, tenlo en cuenta por los desplazamientos. Puedes encontrar que en tu unidad docente hay:

-periodos lectivos y periodos de prácticas: por ejemplo mayo y junio de clase, julio, agosto y septiembre rotaciones (que te pueden tocar julio en primaria, agosto y septiembre en paritorio), octubre clase, noviembre primaria… lo habitual suele ser que tanto en los meses de clase como en los de rotaciones fuera de paritorio tengas que hacer algunas guardias en fin de semana en el paritorio (sobre todo en hospitales que te pagan noches y festivos). Viene muy bien para no estar varios meses sin pisar el paritorio y perder la seguridad que hubieras adquirido. Los meses lectivos pueden suponer mucha carga de trabajos y exámenes, porque se concentra todo en un mes. Durante los meses de rotaciones pueden pedirte también que prepares algún trabajo o sesión clínica. Estos turnos suelen coincidir con los de las matronas del hospital, es decir, si hacen guardias de 12 horas, tú igual. A mi parecer son mejores teniendo en cuenta que aumentas la probabilidad de poder atender a una mujer desde el inicio hasta el final. Con los típicos turnos de enfermería de mañana, tarde y noche, a muchas mujeres las cogerás o las dejarás a medias. Es muy bonito para ellas (y para ti) establecer un vínculo y acompañarla en todo el proceso, les da mayor satisfacción.

- clase por la mañana/tarde y rotación por la mañana/tarde: tiene la ventaja de que tendrás más continuidad asistencial y más repartido el tema lectivo (exámenes y trabajos sobre todo). Es práctico para tomar conciencia en el ejercicio diario de tu labor de lo que vas viendo en la teoría en clase. La desventaja es que tal vez también hagas guardias los fines de semana en el hospital y al final te acabe dando la sensación de que mejor si te compras un saco de dormir y te buscas por allí algún rincón para instalarte…

Matronas y gines:

Sí, claro, habrá matronas y ginecólogos, pero… que te cuenten qué tal son. Pregunta a las residentes y no te quedes con una sola opinión, de una misma promoción puede haber una residente que opine que son horribles y otra que opine que son geniales, que te cuenten por qué opinan cada una lo que opinan. Independientemente de si caen bien o mal (que eso ya es algo muy personal), entérate de si se comprometen mucho con vuestra docencia o si os tienen más bien como “niña del busca y para cambiar los sueros“.

De residente vas a tener que ocuparte de muchas tareas que ya sabes hacer, pero tú no vas al hospital a tomar tensiones, poner antibióticos y contestar al busca para que en el parto la matrona luego te diga “quita, ya suturo yo, que tú vas muy despacio“. Cobras un sueldo porque vas a trabajar, pero te estás formando: no estás para hacer el trabajo tedioso y que se olviden de tu enseñanza. Tenlo claro: tu función en el hospital no es facilitarle el trabajo a las matronas (y ten también en cuenta que para una matrona muchas veces es más sencillo y rápido trabajar sin residente, por lo que lo ideal es que tengais una relación que facilite el trabajo en equipo).

No está de más preguntar si las residentes tienen que cubrir puestos de otro profesional, me explico: alguna vez ha habido quejas de residentes porque ha faltado una enfermera en la planta de puerperio o en las urgencias de ginecología y en lugar de contratar a una sustituta se ha mandado a la residente (que es enfermera y está capacitada para ello) para cubrirla. No es tu función, eso no debería hacerse en ningún caso porque las horas que pases en el hospital han de estar encaminadas a que te formes como matrona, no a que te limites a hacer funciones de enfermería (eso ya lo eres y además no te están pagando como enfermera precisamente).

Lo que se cobra:

No nos vamos a engañar… es un factor importantísimo en algunas situaciones. Habrá meses en los que te dé la sensación de que vives en el hospital sin casi ver la luz del sol y a final de mes tu salario no alcance las 4 cifras. El sueldo suele ser más o menos la mitad de lo que cobra una enfermera; no se cobra exactamente igual en todas las comunidades, la diferencia radica sobre todo en el número máximo de guardias que te pueden remunerar. Lógicamente la nómina no es igual si puedes incluir varias noches y domingos que si en tu unidad docente no los remuneran. Pregúntales a las residentes de las unidades docentes que te interesen cómo funcionan en este aspecto.

Recuerda que durante los 2 años de la residencia tendrás un contrato de exclusividad, aunque por disponibilidad fuera posible compaginarlo con un tercio en la privada, por ejemplo, está prohibido. Si te pillan puedes quedarte sin tu soñado futuro como matrona… por eso si en tu caso te vendrían bien unos eurillos más, busca unidades docentes donde den opción de cobrar por hacer más guardias. Tras la residencia si estás algún tiempo sin trabajar, por supuesto tienes derecho a paro y esos 2 años de residencia computan para ello. La cuantía que se cobra del paro depende de lo que hayas cobrado en el último trabajo. Si te mudas para hacer la residencia, evidentemente, valora también lo cara que sea esa ciudad para vivir.

Vacaciones:

Si tienes especial interés en elegir el periodo de vacaciones pregunta a las residentes que estén en la unidad docente que te interese cómo se organizan: si puedes elegir el mes que quieras, si puedes cogerte días o semanas sueltas, si puedes disfrutar de parte de las vacaciones o todas fuera del periodo de verano… En algunas unidades docentes tienen varios organigramas preparados de antemano con el reparto de rotaciones internas y las vacaciones. Si es tu caso, valora todo en conjunto por si te interesa más optar por un plan B de vacaciones a cambio de un esquema de rotaciones más útil para ti.


No te puedes imaginar lo que cambia la experiencia de una mujer cuando es atendida por una matrona profesional que logra crear un vínculo con ella. En poco más de 2 años tú vas a ser esa matrona y, pese a que he dicho antes que ella es la protagonista, tú puedes ser la única responsable en hacer que su experiencia pase de un “bueno, no estuvo mal” (o incluso “fue una experiencia traumática para mí“) a un “fue el día más bonito de mi vida” cuando hable de su parto. Ten en cuenta siempre que el puerperio está muy abandonado, que hace falta potenciar mucho nuestra labor en esa etapa, sobre todo en lo referente a la lactancia materna y en el apoyo a la nueva (y a veces caótica) situación y que a veces la información que ellas (¡y ellos!) reciben durante su embarazo es muy pobre, en tu mano está mejorarla.

Tienes por delante 2 años duros, de mucho trabajo, muchas guardias, muy poco tiempo para ti. Después de eso tendrás muchos años, toda una vida, dedicándote al trabajo más bonito que existe.

Bienvenida a esta maravilla

Tus dudas resueltas, en matronaonline

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17 comments

  1. Irene says:

    Muy buena entrada.
    Hace poco más de un año… a mí me tocó pasar por la elección y búsqueda pero para el MIR… jaja y muchas de las cosas que hay que mirar son idénticas.
    Desgraciadamente, creo que hay en según qué sectores de la residencia donde la sensación que tenemos es la de ser “mano de obra barata” más que profesionales en formación como especialistas. Pero bueno…

    • Matronaonline says:

      Gracias Irene! totalmente de acuerdo, de hecho en enfermería esa sensación a veces es mucho más acusada, ya que muchas residentes llevan años ejerciendo como enfermeras generalistas, sacan su plaza de residente y… parece que retroceden en el tiempo y vuelven a ser alumnas de enfermería en prácticas. Cuando terminas la carrera y entras en periodo de residencia el paso es más gradual. A mí me alucina a veces cuando alguna residente me pregunta que cómo quiero que haga algunas tareas de enfermería “porque como a cada una nos gusta de una forma…” siempre respondo que son enfermeras y tienen su autonomía como tal, yo puedo dar mi opinión o explicar por qué hago las cosas como las hago, pero si ellas prefieren de otra forma perfecto! Por ejemplo, el orden en el que colocamos los electrodos internos… Aunque las entiendo totalmente porque hay matronas que quieren que las residentes realicen todo según sus gustos y a las pobres las vuelven locas actuando de forma diferente según con quién les toque de guardia (recuerdo cuando era residente que una matrona me decía siempre cómo tenía que colocar el esparadrapo en las vías porque a ella le gustaba más así… era un poco “wtf?!?!”) XD

      • Irene says:

        jajaja, pasa parecido
        En medicina no es lo más habitual haber ejercido antes, pero lo cierto es que hay muchos residentes que están en su segunda o incluso tercera especialidad…
        Igualmente, las guardias en urgencias son una parte de la “formación” del residente en el que se viven más situaciones así… De R2 tu función básicamente es ahorrarle una pasta al sistema sanitario… porque ya has visto lo que tenías que ver…
        De R1… aún… pero como supuestamente estás supervisado tienes que comentar algunos de tus procedimientos. Hay adjunto que conforme pasa el tiempo te van dando libertad. Pero la mayoría de las veces tienes que aprender cómo le gusta a cada uno… Si le gusta pedir esto o aquéllo, si le gusta más dar este fármaco u otro (la mayoría de las veces únicamente basado en la experiencia de cada uno…) De modo que a veces te ves juzgado por haber hecho lo que el día anterior un adjunto te había explicado como “lo correcto” que para otro adjunto resulta que no lo es… jajaja. Cuando al final estás tratando un cólico nefrítico, y, Señor… qué más dará!!! Si lo que tú quieres (y el paciente aún más!!!) es que se le vaya el dolor!!!!

        Por no hablar de las puntillas al rellenar el informe tipo: “Esto no lo pongas en mayúsculas”, “usa más siglas” “usa menos siglas”, “te falta poner cuántos pedos se tiró el día de ayer” “te sobra lo de que ayer se rascó dos veces la punta de la nariz”… (Muchas veces nos corrigen cosas absurdas solo por seguir dominando tu situación)

  2. Pamela says:

    Hola,yo,aunque no sea mi consulta sobre el tema tratado en este post me gustaría hacer una consulta sobre la toma de antibióticos en el embarazo. El dentista me ha recetado augmentine or una infección dental . Me ha recetado la de 875. Es demasiado y debería tomar la de 500 o no tiene ningún tipo de riesgo ni en esta dosis algo más elevada que lo que normalmente recetan? Gracias de antemano

  3. Sara says:

    Hola

    Quisiera saber qué opinas sobre que una mujer sienta en la zona de un ovario y del útero como un tipo explosión o algo que peta? Es normal? Gracias

  4. Anne says:

    Me ha encantado leerte. He intentado capturar toda esa informacion sobre distintos sitios de españa, y lo unico que tengo es muchos folios con datos y flechas y la cabeza hecha aún más lio.
    Supongo que conocerás matronas de muchos sitios, no tendrás un maravilloso ranking sobre donde es mejor hacer la residencia, verdaaad??? :)

    • Matronaonline says:

      Jejeje gracias!! pues poco más te puedo decir… además en un mismo hospital 2 residentes pueden tener opiniones opuestas (por eso es muy importante preguntar a cuantas más residentes de un mismo hospital, mejor). He conocido varios casos de matronas que se han formado en la misma unidad docente y mientras una estaba encantada, la otra no guardaba un buen recuerdo. Creo que es muy importante desde el inicio ser consciente de que se esté donde se esté va a haber días buenos y días malos, mejores y peores profesionales. Y hay que tener en cuenta también que unos lugares ofrecen unas ventajas y otros otras, habrá quienes valoren más unas y quienes valoren más otras (no por ello significará que un hospital sea mejor en general que otro), intenta pensar a qué factores le das tú mayor relevancia y guíate por eso. Lo que alguien te aconseje tal vez no sea lo que tú persigues! ;) Ojalá, decidas el lugar que decidas, en el Ministerio de Sanidad una plaza allí lleve tu nombre!

      • Patricia Arevalo Navarro says:

        Hola!!! Felicidades por este gran blog. He decidido prepararme para esta dulce locura e intentarlo para el eir 2018 apuntando me a una academia e inclusive pero algún consejo se acepta. En el caso de aprobar en octubre de 2018 me caso tendría algún problema???? Espero que seamos compañeras de batallas algún día.

        • Matronaonline says:

          Gracias!!! Problema ninguno, yo me casé siendo residente! hay quienes tienen hijos durante la formación también. Por lo general 15 días de permiso por matrimonio no hacen recuperarlos, 16 semanas de baja por maternidad sí, en esos casos alargan el contrato el tiempo correspondiente y “apañao”. Consejo?… que te creas de verdad que lo vas a conseguir! son muchísimos aspirantes para poquitas plazas, pero basta que haya una para que sea la tuya. La mejor forma de estudiar es tener la mente relajada, sin estrés ni miedos ante la dificultad, eso sólo jugaría en tu contra (y creeme… juega en contra de la mayoría de tus “rivales” en el EIR). De verdad que este es un trabajo increíble, es precioso, no puede haber mayor motivación para el estudio que saber que la meta es dedicarte a algo tan bonito. Muchísima suerte en esta aventura!!!

  5. Laia says:

    Hola! Hice el examen por segunda vez hace dos semanas y esta vez pinta muy muy bien! A pesar de que el post eir es lo peor (muuuuucho peor que sentarse en la dichosa silla 10 horas al día), me encuentro con que no sé abaolutamente NADA de lo que viene ahora! Es decir, sicomsigo esa deseada plaza, qué es lo que toca ahora? Miro hospitales por mi cuenta? Me colegio? De dónde saco información de los hospitales en los que puedo hacer la residencia? Estoy perdidísima! Algún consejo?

    Y enhorabuena por tu blog, lo acabo de descubrir! Un saludo :)

    • Matronaonline says:

      Hola! jejeje sí, lo de después es lo peor… antes una mantiene la mente muy ocupada en un único objetivo: el examen, pero ahora… ¿ahora qué? No te colegies, hazlo cuando empieces la residencia (porque damos opr hecho las 2 que lo conseguirás!) en la comunidad donde obtengas plaza. En algunas te dicen que siendo residente no es obligatorio, pero me parece muy recomendable por cuestiones legales (responsabilidad civil cubierta) y por saber que puedes acceder a cualquier tipo de asesoría que necesites (a mí por ejemplo me vino de perlas para reclamar unas guardias de navidad que no nos pagaban y para gestionar unos días libres por intervención quirúrgica de mi madre que el hospital no me quería dar). Saqué muchísima información del foro comadronas. org, aunque tómala con pinzas… 2 personas realizando la misma residencia en un mismo hospital pueden darte opiniones subjetivas muy distintas. Yo me haría una lista con tus prioridades y, en base a ellas, iría acotando a las ciudades a las que veas que podrías optar. Una vez hecho eso, hospital por hospital viendo cuál cumple mejor tus prioridades. Recuerda que puedes llamar a cada hospital, pedir que te pasen con paritorio y preguntar por alguna residente que te pueda resolver dudas de primera mano!!
      Ojalá tengas muchísima suerte!!!

      • Laia says:

        Muchas gracias por la información y los consejos! Ya queda menos para saber algo, pero mientras tanto me guardo tu página en favoritos!! <3

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