Dando voz a Noe

Hoy doy la voz a Noe, de Princesas y Princesos, con unas palabras que deberían llegar muy lejos, hasta todos y cada uno de los profesionales que aún no asimilan que las embarazadas son mujeres adultas, maduras y sanas y hasta todas y cada una de las mujeres que no asimila que merecen un respeto y que su salud y su bienestar son responsabilidad suya.

Es curioso cómo cuando vamos a comprarnos un móvil, un coche, vamos a cambiar de compañía el adsl de casa, a contratar un seguro para el hogar, a reservar un viaje… miramos y remiramos, pedimos información, consejo, a conocidos, a personas en las que confiamos, a profesionales, nos informamos al máximo. Acaso la salud de la mujer, su embarazo, su parto… ¿no merecen la misma dedicación? ¿qué ocurre para que haya mujeres que se dejen guiar ciegamente por profesionales que toman decisiones (muchas veces equivocadas) por ellas? Por supuesto, el ginecólogo o la matrona han estudiado muchos años para saber lo que saben, también ha estudiado el agente de viajes al que no vamos diciendo “bueno, mire usted, quiero irme de vacaciones, usted dirá dónde”. Un buen profesional sanitario, si es bueno, tendrá capacidad para adecuarse a los deseos de las mujeres, no sólo sabrá trabajar de una manera cual autómata (sobra decir, siempre y cuando no pongan en riesgo su salud ni la de su hijo, evidentemente). Un buen agente de viajes será capaz de organizar un viaje inolvidable, pese a ser en un destino que él jamás escogería. ¿Por qué a unos les permitimos que decidan por nosotras y a otros no?

Sin título

Diagnostico: Falta de información

No. No voy a culpar una vez más a los profesionales, aunque a veces lo merezcan.
No. No voy a lanzar piedras contra quienes nos cuidan.
No se trata de juzgarnos, sino de hacernos conscientes, de nuestra salud, de nuestra enfermedad, de nuestra vida. Responsables.

Hablo como mujer, como persona. Entiendo que a veces las corrientes pro feminismo pueden resultar excesivas para profesionales sanitarios y ajenos, puede resultarles hasta doloso mantener una consulta con una mujer informada y decidida a tomar sus propias decisiones, se lo difícil que puedo llegar a ser yo misma. Pero por qué ese empeño de algunos profesionales en seguir tratándonos como niñas?

“Tienes un bicho en el pis que hay que tratar”
La frase del día! Y para esto estudiaste tanto?
Esta frase es la que emplearía yo para que mi hijo entendiese que está enfermo y que precisa tratamiento, no para una mujer de 38 años embarazada.
No señora! No tengo un bicho! Y no soy tonta como para no entender que tengo una infección de orina, no le pido que me hable con su dominio perfecto de términos médicos, pero tampoco me hable como si fuese necia.
Y lo peor no es que me hable así, lo peor es que está tan acostumbrada a hablarnos así que no es consciente de la infantilización que supone.

Pero no culpo a la profesional, culpo a las pacientes que antes que yo entraron en su consulta y no dijeron nada, que asumieron que esta actitud era la correcta, que miraron al suelo y asintieron.
La información es un bien al alcance de todos hoy en día, es poder, riqueza, conocimiento. Acudimos a profesionales a que nos eduquen, nos aconsejen, nos cuiden y de todos ellos esperamos explicaciones y el por qué de sus decisiones.
Pedimos justificación de los actos de los maestros, de los abogados…
Por qué muchas mujeres no se toman con la misma seriedad las decisiones que afectan a su salud, mas cuando estas decisiones no son fruto de la enfermedad sino meras consecuencias de nuestro estado?

Y por qué digo esto? Últimamente me rodean casos de mujeres, amigas compañeras que asumen decisiones que considero precipitadas sin si quiera interrogarse, con una sonrisa y un: “Lo decidió el médico”.
Cesáreas de partos decididas con meses de antelación, adelantando además la FPP, por causas varias, niños en posición podálica en la semana 30(Mi hijo se dio la vuelta días antes de nacer, hubiese sido incongruente decidir de 6 ó 7 meses una cesárea programada, sabiendo que en muchas ocasiones se dan la vuelta naturalmente) que se programan además bajo el miedo y desconcierto de la madre, porque si no la programamos y esperamos a que te pongas de parto será una operación de urgencia y no podrás estar acompañada…
Siempre apelando a nuestros miedos… Y alimentándolos!

Inducciones programadas por niveles algo altos de azúcar, y especifico, no diabetes gestacional, no, tan solo niveles algo elevados.
Inducciones que sabemos tienen más posibilidades de acabar en cesáreas, tal vez innecesarias?
Inducciones alegando tensiones altas (No preeclampsias, ni enfermedades ciertamente graves, simplemente alteraciones en mujeres de por si proclives a ellas) y que casualidad!  Inducciones que coinciden con fechas de parto incomodas, fiestas, puentes…  Adelantando en dos, 3 y hasta cuatro semanas los partos.

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Mas terrorífico me parece cuando estos partos se adelantan en multíparas con embarazos anteriores largos, hablo del caso de una compañera, dos partos anteriores de 42 semanas, inducción programada (11 semanas antes de la FPP) y coincidiendo con su semana 37, si sus dos hijos hubiesen nacido 5 semanas antes, hubiesen sido niños a termino igualmente?
Esa es mi duda, mi miedo. Cesáreas programadas de las que nacen niños inmaduros.  Porque es así, ni todos los niños nacen en la semana 42, ni todos los niños en la 37 están preparados para nacer.

Información!!!
Ese es nuestro poder, y exigir que esa información provenga de esos mismos profesionales, que nuestras dudas, consultas y miedos sean aclarados sin apelar a nuestra aprensión, sin abusar de nuestro desconocimiento.  Información que debe ser nuestra obligación.  Porque no estamos enfermas, estamos embarazadas!!!  No lo olvidemos!

Yo digo no, a la infantilización de las mujeres.
Que la educación maternal comience en la adolescencia, como una parte mas de la educación sexual, que se implique a mujeres y profesionales a conocerse, respetarse y trabajar en equipo.
Porque nuestra salud es importante!

Noe del Barrio.

Tus dudas resueltas, en matronaonline

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37 comments

  1. Elisabeth says:

    Que bueno por favor!! Me ha encantado… Que pena que aún haya tanto desconocimiento sobre estos temas… que pena escuchar según que burradas a algunas madres y futuras madres… Gracias por difundir conocimiento!

    • Matronaonline says:

      Hay mucho desconocimiento, a veces la información llega tarde y el sentimiento de culpabilidad de “si lo llego a saber antes, hubiera hecho todo lo posible por que todo hubiera sido diferente” es muy doloroso :(

  2. maría says:

    Seamos realistas, sirve de bien poco… Tú te quejas, incluso puede que llegues a enfrentarte sencillamente porque se nieguen a darte el alta para cambiarte de hospital (público)… Y da igual. Somos pocas luchando contra gigantes, contra instituciones formadas por personas que creen ciegamente en esas instituciones. Las usuarias no podemos hacer mucho si en nada cambian ginecólogos, matronas y enfermeras, lo siento… Y cuando te informas y decides (o al menos lo intentas) te tildan de loca, te amenazan (sí, como decía el post)… A mí me han llegado a decir que se me iba a morir el niño en el parto por egoísta o que iba a nacer con una paraplejia… Si no cambian los profesionales que nos atienden, nuestra actitud, nuestra información no va a ningún sitio. Un saludo!

    • Matronaonline says:

      Negarse a darte el alta? El derecho al alta voluntaria lo respalda la ley si la vida no corre peligro (si una mujer, informada de ello, pone una queja, te aseguro que se les cae el pelo)
      Una mujer informada que tenga disponibilidad de escoger hospital acudirá a un centro donde sabe que no tendrá que enfrentarse a nadie. Para parir, una embarazada tiene libertad de elección de hospital. Estoy completamente de acuerdo con que hay muchos profesionales que tienen que cambiar su actitud, pero voy más allá, algunos de ellos no van a cambiarla. Afortunadamente existe un servicio de atención al paciente, una posibilidad de redactar quejas por escrito (es mínimo el número de mujeres que deja constancia por escrito, pese a ser elevado el número de quejas verbales o en los medios que no están destinados a ese fin. La negación al alta voluntaria por ejemplo, es motivo de denuncia incluso) y la libre elección de centro sanitario.
      Efectivamente de nada sirve echarse las manos a la cabeza si en nuestro parto hemos acabado en cesárea y hemos salido del hospital con una lactancia materna fracasada si hemos escogido un hospital con un 60% de cesáreas, donde fomentan el uso del servicio del nido por la noche para que la mamá “descanse”.
      Si todas las mujeres, todas, estuvieran tan bien informadas como para no acudir a los hospitales con malas prácticas y tomar las medidas pertinentes ante las malas prácticas y la vulneración de sus derechos, por supuesto que la situación mejoraría. La realidad es que… las quejas, casi siempre, se quedan en la boca o en internet, eso sí que no va a ningún sitio, la información y la actuación en consecuencia, sí ;)

  3. planeandoserpadres says:

    ¿De verdad un médico puede decir que tienes un bichito en el pis? Yo me quedaría muerta en la silla y desconfiaría mucho de diagnóstico. Mi madre no quería ni oír hablar de inducciones de parto,porque trabajó 13 años en este asunto y sabía que muchas se realizan por la propia comodidad delos profesionales. El problema es que atemorizan alas primerizas con cosas como: el bebé puede sufrir por la tensión, ya está mal encajado y no va a haber forma de que se gire en las próximas 3 semanas… Claro, no nos van a decir que tienen las vacaciones a la vuelta de la esquina o la comunión de su hijo menor. A mí me programaron una inducción cuando estaba de 41+5 semanas ¡y en domingo! Que ya que nos poníamos a programar lo podíamos haber dejado para el lunes, con todos los expertos a mano y no con un solo anestesista para urgencias y paritorios. Que cuando logró que me hiciese efecto la epidural yo ya estaba dilatada de 9 centímetros. Para mi siguiente bichillo,con la de cosas que sé ahora, ¡a lo mejor llego a la semana 90 sin inducción!

    • Matronaonline says:

      Jajaja ya puedes empezar con el masaje perineal para evitar el desgarro de un niño de 90 semanas!
      Las inducciones por conveniencia o comodidas del personal sanitario son muy habituales. Si dudamos, segunda opinión. Desde luego un médico que asegura que un bebé de nalgas no puede darse la vuelta llegada una determinada semana, es un médico que demuestra tener muy poca idea, motivo más que suficiente para buscarse otro ginecólogo.
      Tú tienes ventaja porque tu madre, desde dentro, sabe lo que hay. Quien no tiene a nadie que le informe así, no puede hacer más que buscar su propia información. Lo hacemos para otras decisiones, ¿acaso el nacimiento de un hijo no es lo sufocientemente importante como para intentar informarse al máximo?

  4. diasde48horas says:

    Me encanta que tú, que estás en el ramo, tengas este punto de vista. Por que me da la sensación de que si preguntas demasiado, o hablas demasiado sobre cosas que has leído… en definitiva, si demuestras que te has informado sobre el tema, enseguida te trantan de marisabidilla. El otro día, sin ir más lejos, leía unos comentarios en twitter de una doctora, que me dejaron blanca… una falta de respeto increíble hacia las madres y embarazadas…

    • Matronaonline says:

      En serio??? Jamás comprenderé estas cosas…
      Yo creo que a la mayoría de profesionales les gusta que las mujeres sean una parte activa y principal en sus embarazos y partos, no sólo facilita muchísimo las cosas, sino que (a mi parecer) también hacen que el trabajo sea mucho más satisfactorio.
      Reconozco que me sienta fatal que al preguntar en un parto a una mujer si va a desear la epidural, me conteste “no sé, ¿tú qué harías?” No puede ser que deleguemos en personas desconocidas aspectos tan importantísimos de nuestro bienestar y salud. Debo de ser rara, pero me gusta mucho más asistir a una mujer que tiene las cosas claras, que ella misma va a ir guiando mis actos para lograr un parto mucho más satisfactorio!

    • Matronaonline says:

      Así debe ser, todas sabemos lo que es una comida mal hecha, si nos la sirven así en un restaurante, nos quejamos, si sabemos que un restaurante tiene fama de servir comida mala, no vamos, si un camarero nos intenta convencer de que una comida en mal estado es buena, sabemos que eso no es así y decimos que no a ese plato. Afortunadamente podemos escoger dónde dar a luz en la mayoría de ciudades (algunas sólo tienen un hospital y las mujeres se plantean el parto en casa). La información nos hace diferenciar en qué sitios hacen bien las cosas y respetan las decisiones y en cuáles no. Y, lo que es más importante, sólo estando informadas podemos tomar decisiones acertadas ;)

  5. Marmes says:

    Bien dicho!! Desde luego las mujeres debemos tomar parte activa de nuestra salud y nuestros embarazos, como hacemos con todos los demás aspectos de nuestra vida. Y hay que luchar por que los profesionales que nos tratan nos respeten y nos den una atención de calidad. Una queja quizá no cambie nada, pero una tras otra y otra más, puede que sí lo haga y por fin consigamos algo.

    • Matronaonline says:

      Todas y cada una de nosotras como usuarias somos responsables de evitar que ese trato mejorable se perpetúe o no. Hace unos meses tuve un problema en mi banco y puse una reclamación. Me llevó alguna discusión, mucho papeleo, mucho tiempo de espera en la oficina de consumo, kilómetros en coche, una mañana perdida, pagar una carta certificada al banco de España… entiendo que sea más cómodo quejarse e irse a casa y entiendo que una sola queja no llegue a nada, pero también entiendo que si toda la gente que hubiera recibido esa mala atención antes que yo hubiera hecho lo que hice yo, ni me habría llevado el disgusto que me llevé, ni habría perdido mi tiempo y mi dinero en ir hasta el final con esa reclamación. Todos tenemos responsabilidad ante el mal servicio, el día que nos lo creamos, conseguiremos mucho.

  6. Una sonrisa para mamá says:

    Me ha gustado mucho el post. Es cierto que aunque ahora las mujeres y la sociedad en general, estamos más informadas, me da un poco de miedo hablar porque te tratan de sabionda y prefiero ser prudente. Hace años, acompañé a mi padre a la dermatóloga por unas manchas-heridas en la nariz que no terminaban de curarle, la dermatóloga todo era mandarle cremas y aquello no mejoraba después de un año yendo a consulta y porque le dije que si no podía hacerle alguna prueba me dijo que a ver si iba a saber yo más que ella que había estudiado la carrera. Al final resultó ser lupus.

    • Matronaonline says:

      Sí, esos comentarios se ven muy a menudo, pero por ejemplo, sí que tienen que estar abiertos a cualquier tipo de preguntas. A mí me ha llegado a decir un marido a qué dosis tenía que ponerle la oxitocina a su mujer en una inducción, porque lo había leído en internet. Eso me parece una falta de respeto hacia un profesional, pero por ejemplo con las recomendaciones del Ministerio (guía de atención al parto normal) en la mano, todo es “negociable” (entrecomillo porque hay que individualizar cada caso, por supuesto). Pero lo que está claro es que es normal hacer mil preguntas, para eso está el profesional, si no las responde él… se acaba recurriendo a internet. Si un profesional pone pegas a las dudas, mejor cambiar de médico. Querer saber debería no sólo ser respetado, sino ser fomentado!

  7. Ana says:

    Jo… Me toca de cerca. Estoy en la semana 41+2, es mi segundo embarazo y el primero acabó espontáneamente en la 41+5… Monitor y eco en la semana 40: “todo perfecto, inducimos en una semana, que es lo que dice la SEGO”. ¿Perdón?¿Alternativas? No las hay, nadie te va a ir a buscar a tu casa. ¿Y seguimiento a partir de la semana 41? Ya vas viniendo por urgencias, en consulta no atendemos más. Si fuera un oncólogo, un traumatólogo, pondríamos el grito en el cielo. Pero cuando es un ginecólogo… Parece que la culpa es mía. Y eso, a pesar de que en la visita al hospital me dijeron que se inducía en la 41+3 y que se podía “negociar” en la consulta. Total, cambio de hospital y bronca en admisión porque “en qué cabeza cabe cambiarse cuando se está ya a término” (¿y en qué cabeza cabe informar mal y abandonar a una paciente que no quiere una intervención a hacer un “seguimiento por urgencias”?) Al menos en el nuevo hospital todo ha sido amabilidad y respeto. Me preguntaron hasta si quería, o no, un tacto, me aconsejaron no dejar la inducción para más allá de la 41+6, y todo sin juzgarme. Si tengo un tercero, vendré aquí desde el principio.

    • Matronaonline says:

      Ana me alegro mucho de que dieras con un buen centro… más vale tarde que nunca! La gente debe de tener vidas muy aburridas para dedicarle tanto esfuerzon en juzgar a los demás, es increíble!!
      Estoy de acuerdo contigo en que en obstetricia parece que la mujer no puede tener otra opinión diferente a la marcada con su médico, pero hago una aclaración… desgraciadamente cuando una va al oncólogo o al traumatólogo está enferma. Cuando está embarazada no!! (creo que hay sanitarios que esto ni lo saben, oye… manda narices!)

No te vayas sin comentar :)