¿Cuándo dar agua a un bebé?

La OMS y UNICEF, basándose en la evidencia científica, recomiendan que los niños sean alimentados con leche materna exclusiva hasta los 6 meses y complementándola con otros alimentos hasta, por lo menos, los 2 años de edad (Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño).

¿Qué significa esto?

Que lo más saludable es que en los 6 primeros meses de vida del bebé, su único alimento sea la leche materna, bien ofrecida desde el pecho de la madre directamente, bien ofrecida en biberón, cuchara, vasito, etcétera, una vez extraída (por ejemplo, en España el permiso por maternidad es de sólo 16 semanas, apenas 4 meses de edad. En las horas en las que la mujer está en el trabajo, al bebé se le debería ofrecer únicamente leche que ella se haya extraído y conservado para tal fin). Cuando se habla de lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses se indica que la leche materna es el único alimento que recibe ese bebé, ni leche artificial, ni papillas, ni alimentos sólidos… ni agua.

Y significa que una vez el bebé tiene 6 meses de edad, es el momento de introducir otro tipo de alimentos, pero estos formarán parte de una alimentación complementaria que, valga la redundancia, complementarán a la base de la alimentación, que seguirá siendo la leche. Es decir, cuando el niño tenga hambre, primero se le ofrecerá el pecho (o la leche extraída) y, a continuación, otros alimentos (esto da para uno o varios artículos más, por lo que no entraré en el tema ahora). Es en este momento también cuando introduciremos el agua en su dieta. Hasta entonces, el agua contenida en la leche era más que suficiente para mantener su nivel óptimo de hidratación.

agua

¿Y si nos pilla el verano con menos de 6 meses, no tendrá mucha sed?

¡Muchísima! En épocas de calor intenso sudamos y perdemos más cantidad de líquido, por lo que tenemos que beber más, pero la sed de un bebé no se sacia con agua, sino con leche. Es por esto que en épocas calurosas los bebés “maman más”, lo entrecomillo porque no significa que hagan tomas más largas, sino que demandarán el pecho muy frecuentemente, aunque haga poco que han comido. Además, muchas de esas tomas “extra” serán muy cortas, recuerda: no buscan comer y saciarse, sólo beber unos sorbos y calmar la sed. Muchas mujeres desconocen esto y entonces surgen dudas “mi bebé no hace más que pedirme teta, ¿será que ya no produzco tanta leche como antes?”, “hace 1 hora que ha comido y se vuelve a enganchar… ¡se está quedando con hambre!”, pues no… no ocurre nada anormal, simplemente el niño tiene sed y está hidratándose de la mejor manera que hay.

Siempre es buena idea guardar la leche extraída en cantidades pequeñas, para no tener que desechar la que hayamos preparado y el bebé ya no quiera tomarse. Esto es especialmente importante en épocas de calor, porque puedes encontrar con que tu bebé sólo quiera dar unos sorbos y luego la rechace. No le pasa nada a tu leche, es sólo que no tiene hambre… ¡tiene sed! Aunque suponga un mayor gasto en bolsas colectoras, es la mejor forma de no desperdiciar la leche que tengas conservada. Si con el contenido de una no se sacia, siempre se podrá utilizar el contenido de otra después.

Lo mismo ocurre si tu bebé se alimenta de leche artificial o haces lactancia mixta (alternando leche artificial y materna), no hay que darles agua hasta que no se inicie la alimentación complementaria. Aquí es muy importante recordar que la alimentación de un bebé es siempre a demanda, jamás cada x horas, al bebé se le ofrece el pecho o biberón cuando lo pida, no cuando nos lo diga el reloj (y si vuestro pediatra o enfermera os aconseja horarios… es la mejor forma de haceros ver que están muy desactualizados en temas de salud, hace muchos años que se desterró el consejo de imponer horarios en la lactancia). Por eso es mejor que prepares poca cantidad de leche y vayas preparando más si tu bebé te sigue demandando, para no desechar la leche preparada. Es perfectamente normal y habitual que un bebé alimentado con biberón tenga sed un tiempo después de la toma, sobre todo en épocas calurosas.

Pero… ¿qué pasa si le doy agua?, ¿es mala?

La recomendación de no ofrecer nunca agua a menores de 6 meses no es porque sea dañina su ingesta para ellos, sino porque les sacia y esto compromete la ingesta adecuada de nutrientes. El estómago de un bebé es diminuto, si lo llenamos con agua, eliminaremos parte del hambre que pudieran tener, tomarán menos leche y, entonces sí, podremos encontrarnos con problemas en la ganancia de peso. Si el bebé está alimentado con leche materna volverán las dudas de nuevo… “mi niño ya no gana peso como antes, se está quedando con hambre”, “ha bajado mucho de percentil, eso es que mi leche ya no alimenta”. La leche está diseñada para calmar la sed y el hambre, si interferimos en su función, podremos alterar el correcto desarrollo del bebé. Recuerda que muchas de las dietas de adelgazamiento en los adultos aconsejan beber un gran vaso de agua antes de las comidas… buscando aliviar la sed del niño podemos caer en el error de aplicarle ese “truco” de las dietas de adelgazamiento.

¿No engordará demasiado si hace tantas tomas?

Una de las grandes ventajas de la alimentación a demanda en los bebés es que se autorregulan la ingesta, de forma que comen y beben lo que necesitan, ni más, ni menos. Es la mejor forma de evitar que pasen hambre o sed y de ninguna manera tomarán más leche de la que su cuerpo necesite.


En verano, recuerda también proteger a tu bebé del sol, a los menores de 6 meses sólo les debe dar directamente el sol de primera o última hora del día, no se les puede aplicar protector solar y, a partir de los 6 meses hay que escoger cremas con factores físicos en lugar de químicos. Se aconseja posponer el baños en la playa o la piscina hasta pasados también los 6 meses de edad, por la irritación de la sal y los compuestos químicos en su delicada piel y el riesgo de infecciones, sí podría hacerlo en una piscinita para bebés que contenga sólo agua, sin compuestos químicos, siempre acompañado de un adulto que lo vigile. Y jamás, jamás dejes a tu bebé solo en el interior del coche, ni con el aire acondicionado (se podría apagar solo sin que te dieras cuenta y en cuestión de minutos aumentar la temperatura a niveles mortales para él), ni tampoco dejes el carrito completamente tapado con una muselina o similar que impida el correcto paso del aire.

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2 comments

  1. Planeando ser padres says:

    Mi churumbelito tendrá que iniciar la alimentación complementaria a los 6 meses, justo cuando nos vayamos de vacaciones de verano. Estoy pensando en retrasarlo todo hasta que volvamos, porque total, con la teta va sobradísimo de peso y no creo que 15 días arriba o abajo importen ¿no? Igual sí le damos a probar frutas, pan, etc. para que se entretenga con la novedad, pero poco más. ¿Crees que es una locura?

    • Matronaonline says:

      Pues si te digo la verdad, locura no lo veo, ¿recomendable? ahí ya sí que no te sé decir, la verdad. Se supone que a partir del sexto mes hay nutrientes que necesitan y no pueden obtener de la leche materna, de ahí que sea momento de complementar con otros nutrientes. Me parece buena idea la de experimentar con nuevos alimentos, si lo piensas, en el BLW se introduce un alimento cada 3 días y suelen recomendar iniciar con los ricos en hierro. No sé dónde leí el otro día que proponían comenzar con brócoli, pollo y… ¡ay! no recuerdo qué más… en fin, a lo que quiero ir, que si no te sientes segura probando muchos alimentos fuera de casa tal vez sería buena idea empezar por los nutricionalmente más completos e ir añadiendo uno nuevo con un espacio superior a 3 días. Te hablo desde el sentido común y desde mi posición de madre que se empieza a informar más en profundidad sobre el BLW, no como profesional, que ahí me has pillado XD

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