¿Azul o rosa? los roles de género

Afortunadamente cada vez se habla más de igualdad entre hombres y mujeres, ¡pero en realidad no somos para nada iguales! Esperad, antes de que me tacheis de loca… ¿os parece justo eso de “todas las mujeres sois iguales“? no… ¿verdad? porque no lo somos. Tampoco lo son ellos. Si entre mujeres somos distintas y entre hombres también, ¿cómo vamos a ser iguales entre nosotros? Quiero dejar claro esto porque una cosa son los derechos, las oportunidades para cada uno, los deberes, etc, es ahí donde debe haber igualdad (de ahí que comenzara escribiendo que afortunadamente se habla de igualdad) y otra es que esas igualdades o diferencias sirvan para encasillarnos bajo etiquetas sólo por cuestión de género.

Sin título

Por desgracia está aumentando alarmantemente la violencia de género entre jóvenes y adolescentes españoles (pensad en la implicación que tiene que esto suceda en personas que aún están construyendo su identidad y su autoestima, que se inician en el mundo de las parejas cimentando su experiencia en abusos, construyendo todas las demás relaciones sobre esa base tan deteriorada). ¿Qué “culpa” tenemos los adultos en esto? Me encantaría que este post sirviera como lugar de reflexión sobre este tema, quiero saber vuestras opiniones y detectar (y haceros ver) el máximo número de situaciones que pudieran influir en este aspecto.

La educación sexual (lo sé, me repito más que el ajo cuando escribo sobre sexualidad, pero esta es la triste realidad) en este país es pésima. Muy pésima. En los mejores de los casos se limita a unas charlas sobre preservativos y tampones en el colegio, olvidándose de fomentar el valor de esas diferencias individuales que nos hacen tan únicos y valiosos, la diversidad, las distintas orientaciones e identidades sexuales, se les olvida hablar de sentimientos, de deseos, de formas de amarse… todo eso parece que no interesa. A menudo los padres no saben cómo abordar el tema, ya que lo hemos convertido en un auténtico tabú del que podemos hablar con amigos, pero no con los hijos (generando así un clima familiar de desconfianza donde el niño o adolescente dudará a la hora de compartir sus miedos o dudas).

¿Cuándo comenzar a hablar a los hijos de sexualidad? (ojo, que la sexualidad no son sólo las prácticas sexuales, la sexualidad es muchísimo más) Os dejo un vídeo y os pido que reflexioneis sobre él antes de seguir leyendo, para que saqueis vuestras propias conclusiones:

 

¿Qué os ha parecido? es tremendamente realista. Fijaos cómo cambiamos nuestra actitud con otra persona (vamos a llamar al bebé lo que es, es una persona que poco a poco va definiendo su personalidad) basándonos simplemente en un color. Es tan sencillo como ridículo y frecuente. Ese color nos hace modificar absolutamente nuestra actitud hacia esa persona, nuestras expectativas, nuestro comportamiento y, lo que es peor, estamos definiendo su rol. En el vídeo se aprecia que el tono de voz es más dulce con un bebé vestido de rosa, además el trato es más delicado, como si el ir de rosa hiciera a ese bebé un ser más frágil. Cuando el bebé va de azul no se le acuna tanto, se le sostiene de pie y se le maneja más bruscamente con un tono de voz más grave. El contenido de las frases también es de traca, al bebé vestido de rosa se le dicen cosas como “eres buena con tu mamá, vas a ser muy guapa, preciosa, bonita, vas a ser bailarina, esteticién, actriz“, sin embargo al vestir de azul escucha “eres fuerte, grande, vas a ser luchador, vas a ser policía, un gran futbolista“. Y una frase al final del vídeo debe quedarnos grabada a fuego: “cuando los niños pueden hablar ya saben a qué sexo pertenecen“, pero yo voy más allá, no es algo negativo saber a qué sexo se pertenece, lo negativo es que sepan qué rol se les ha impuesto por motivo de ese sexo.

Esa niña cuando sea adolescente tendrá interiorizado que ha de ser guapa, que ha de ser buena, que ha de ser delicada, que ha de ser una señorita (tomad conciencia de las connotaciones sexistas que tiene nuestro lenguaje), ese niño sabrá que ha de ser fuerte, rudo, un luchador, todo un hombre. Y es entonces cuando llegamos los adultos, con toda nuestra buena intención, a decirles que las mujeres no son el sexo débil, que mujeres y hombres somos iguales, que un hombre puede ser esteticién y una mujer futbolista… ¡ja! a buenas horas… cuando las personas se educan en la diferencia entre roles, en roles impuestos, no decididos libremente, de poco sirve llegar con el discurso de igualdad cuando ya aparecen los problemas. Porque el mensaje inicial ha calado demasiado hondo en su identidad.

Hay otro vídeo que me encanta (y también es muy realista), en este caso no es un fragmento de un documental, sino un spot publicitario. Aquí os lo dejo (está en inglés subtitulado):

Las propias mujeres adultas nos creemos a pies juntillas esos roles, nos ridiculizamos mostrándonos como débiles o tontas sin ni si quiera ser conscientes de ello. La parte buena es que parece que las niñas antes de llegar a la adolescencia tienen un concepto muy distinto de “hacer algo como una chica”, pese a tener en su conciencia bien plantada la semilla de esas diferencias de género. Decimos con la boca chica que una mujer puede ir de fiesta un sábado con escotazo y minifalda dignamente, que puede tener varios ligues en cortos periodos de tiempo, que es lícito que gane más dinero que su pareja, que está bien que anteponga su vida laboral a la familiar si es lo que ha escogido y un larguísimo etcétera, pero lo cierto es que todos tenemos muy interiorizados esos roles que se nos han impuesto en función de nuestros genitales el mismo día que nacimos (¿qué digo? ¡desde que en la ecografía ven el sexo!). De ahí que nuestros discursos vayan en pro de la igualdad, pero sin darnos cuenta estemos perpetuando esos roles impuestos a las siguientes generaciones. Que conste que el problema no está en el rosa o el azul, no son más que colores, ni en un balón o una muñeca, no son más que juguetes, mucho menos en ganarse la vida en la construcción o la moda, son simples profesiones… el problema está en nuestra actitud de imponer etiquetas y juzgar en función de unos comportamientos teóricamente esperados en función del género de los demás.

Tras leer el post, ¿habeis vivido alguna de estas situaciones de trato diferente dependiendo si estabais con un niño o una niña? ¿qué pensais de los roles de género en la infancia?

Tus dudas resueltas, en matronaonline

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29 comments

  1. La Hobbita says:

    Con respecto a tu primera apreciación, la educación sexual en este país, coincido en que, efectivamente, es pésima. Y es pésima porque se retroalimenta de la segunda parte del post: nuestra actitud. Yo estuve un tiempo dando talleres a niños en un centro. Daba ganadería, agricultura, apicultura (con esto de la veterinaria debieron decir, pues ale, los animalillos para la chica) y un día me tocó el de sexualidad porque se marchó la monitora que lo daba. Efectivamente, se suponía que consistía en explicar 4 cosas de ETS, preservativos y tampones (y para los tampones, los chicos debían salir de la clase). Yo hice un debate entre ellos, que hablaran de sentimientos, se pusieran en el lugar del otro, que entendieran la importancia de un NO o un SI. El derecho a decidir…. ¿Sabes cuanto duré dando el curso? Lo que tardaron los padres de las niñas en enterarse de que el taller iba de ‘animarlas a practicar sexo’. Por que, efectivamente, las nenas tienen que ser delicadas y buenas chicas y los padres no tienen porqué escuchar lo que sus hijas tienen que decir sobre ningún tema (les gustaba mi taller).

    Curiosamente ningún padre de niño se quejó por el taller, ignoro si porque los chavales no lo contaron en casa o porque les parecía bien que sus chavalotes aprendieran que los celos o el control no son amor…..

    Un abrazo :)

    • Matronaonline says:

      Madre mía qué penoso!!! Me alegra que lo cuentes, porque hay que dar visibilidad a este inmenso problema que tenemos. Y te felicito por desmarcarte y hacer las cosas como es debido, aunque no gustara… (por cierto qué pena esto, porque el resto de actividades que impartías me parecen de lo más divertido e interesante!)
      Un abrazo!!

  2. Mama de tres says:

    Me parece una ridiculez esa gente que mete mierda en los colores de niños. Porfavor qué tiene qué ver el rosa o el azul en la igualdad! Un niño puede ponerse un rosa y una niña un azul pero tampoco es para prohibir los colores a quien los quiera si coincide un rosa con una niña o un azul con un niño, por Dios! xD

    Como lo del mc donalds que veo muchos padres quejándose de que en el menú infantil de happy meal te dicen si es niño o niña por el regalo!! Por que toman eso mal?? Ellos se basan en lo que los niños y niñas suelen querer más pero si al niño le suelen gustar juguetes del estilo niño o a la niña del estilo niño, la solución es decir, dígame que juguetes vienen y le diré cuál quiero y ya está pero sin exagerar! Aunque ya muchos sitios dicen muñeca o muñeco y aún así hay quien se queja y dice que tendrían que traer solo juguetes de niño o solo juguetes de niña y que los dos tubieran los mismos!! Vaya igualdad! O diría yo dictadura jajajaja porque imponer un tipo de juguete a todos son poder elegir es la ostia xD

    • Matronaonline says:

      Eso de los juguetes “estilo de niño” o de niña es una muestra más de las distinciones que hacemos los adultos con cuestiones de género. Si a un niño o niña no se le condiciona, no hay absolutamente ninguna diferencia en cuanto a preferencias en el juego, habra niñas que sólo quieran jugar con muñecas, niñas que sólo quieran coches y otras a las que les gusten las 2 cosas. Igual manera con los niños. Has puesto un ejemplo muy bueno de sexismo con el tema de los juguetes del McDonalds!

  3. Mama de tres says:

    La igualdad se ha confundido creo yo y me parece que me das la razón. Porque se mezclan cosas. La igualdad según como la entiendo yo y como me gusta que sea, es que una mujer tenga los mismos derechos que el hombre y las mismas oportunidades, que tenga el mismo salario, que no se la discrimine por trabajar en equis trabajo que está lleno de hombres, que se la respete donde esté sin tener que sufrir el desprecio por su sexo. Pero por lo demás no, eso no tiene nada que ver de qué color se vistan o los juguetes con los que jueguen porque lo que importan son esos valores que hemos mencionado que no se transmiten con juguetes ni colores sino con explicaciones, expresiones y ejemplo.

    También tocamos aquí algo que ya no es igualdad si no respeto y entendimiento con el desarrollo del hijo, independientemente de su sexo que se le deje jugar con lo que desea. Yo de pequeña quería jugar con coches, parkings, monstruos, me encantaba son goku, batman, spiderman, jugué en basket femenino y en fútbol femenino y me encantó que me respetaran y que no me dijeran, no, tú eres una niña no puedes, eso es de niños. Porque es de todos.

    Como eso de que los niños no deberían jugsr con muñecas ni comidas etc cuando aparte de respetar su desarrollo también se leenseña al mismo tiempo que los hombres también cocinan y les gusta y que cuidan a los bebés y no es cosa de mujeres solamente.

    • Matronaonline says:

      Se transmiten los valores con explicaciones, pero de nada sirve que lleguen tras años haciendo diferenciaciones, como bien dices por ejemplo con el ejemplo de los juguetes. Desde pequeños les contamos que hay cosas que las niñas no pueden hacer por ser niñas y lo mismo a los niños. Luego llegamos y les decimos que somos iguales… ¿cómo se lo van a creer?

  4. Mama de tres says:

    La violencia de género es un hecho muy real y latente en nuestra sociedad pese a que lo achaquen a otros países por ser retrasados, por pobreza o por pertencer a ciertas religiones.

    No hace falta ser de ninguna religión para ser machista. Yo no sé cómo va la juventud pero mucha diferencia a cómo eran los hombres de antes no veo y seguramente será por eso, que el machismo se hereda de padre a hijo, imitan y adoptan el mismo comportamiento que el padre.

    Es asqueroso el atrevimiento de muchos hombres que se sienten con la autoridad para recriminar y dominar a la mujer como si estubiese bajo su poder, buffff

    En las escuelas que es el único lugar que pueden inculcarlo porque en las casas depende mucho de cómo sea su familia. Deberían dedicar más tiempo a esto sin duda y dar muchas explicaciones porque no se dan las suficientes. Es decir, no tienen que ser machistas no por no ir a la carcel sino porque la mujer es in ser humano como el y merece respeto y buen trato. Igual que a el no le gusta ciertos comportamientos a ella tampoco hay que tratar como queremos que nos traten. Y tratar mal rompe relaciones, es dificil seguir un matrimonio en tales condiciones o si se sigue se vive infeliz, todos acaban sufriendo y nadie gana nada.

    • Matronaonline says:

      Es una cuestión social, no sólo se transmite por ver la conducta del padre. Nosotras mismas muchas veces criticamos que una mujer tenga varias parejas, que estén con hombres más jóvenes, si una mujer asciende rápidamente en un trabajo en lugar de comentar su valía comentamos que a saber con quién se ha acostado… ese es el problema, que no todos los hombres son machistas, pero muchas mujeres sí lo son. Igualmente una niña ve en su casa que es su madre quien decide, además de su trabajo fuera de casa, hacer la compra, la colada, la comida, limpiar… y tal vez la escuche comentar que su padre “ayuda” con las tareas del hogar. Esa niña va a aprender que esas tareas recaen sobre las mujeres y los hombres, si hacen algo, es una ayuda, no un reparto equitativo…

  5. Mama de tres says:

    Los padre
    no suelen hablar con sus hijos de sexualidad y en el colegio te hablan lo mínimo. Los jóvenes nos creemos que las enfermedades de transmisión están lejos y casi nadie las pilla pero nos acechan más de lo que nos imaginamos!!
    Hay más ignorancia!! Y por eso tmb hay muchos embarazos de adolescentes, como si la maternidad fuera un juego de niños, con un chico que normalmente no es responsable y muchas veces no quiere hacerse cargo del niño no colaborar!

    Luego vienen hijas embarazadas o hijos con enfermedades y se echan las manos a la cabeza diciendo por qué haces eso por qué no tomaste precauciones etcc, como si los adolescentes fuera. Tan conscientes y como si contaran con apoyo y la información necesaria!! Son los padres quienes deben informar y quienes deben estar encima, son los educadores!!

    • Matronaonline says:

      La pena es que tampoco es cuestión de hablar sólo de embarazos no deseados o enfermedades, es hablar de la sexualidad en términos muy negativos. Tenemos que mandar el mensaje de que la sexualidad es algo positivo, dando valor al respeto, la tolerancia y las diferencias individuales.

  6. mamanduki says:

    Un post genial, como siempre. Hace poco descubrí tu blog y me encanta, muy claro y didáctico. Somos compis de profesión, te felicito por tu constancia y por saber llegar tan bien a la gente.
    Y en cuanto a la entrada de hoy, totalmente de acuerdo contigo. En pleno siglo XIX no nos quitamos de encima esa diferenciación por género. Está tan interiorizado, que lo ves en todas las edades y circunstancias. Creo que la clave está en la educación, sin duda. Tenemos que plantearnos lo que estamos haciendo mal como sociedad, como padres, como sanitarios, como docentes… Esperemos que poco a poco criemos niños y niñas más concienciados, que hagan este mundo más justo e igualitario.

    • Matronaonline says:

      Gracias mamanduki!! me encanta haberte descubierto!
      Lo tenemos muy interiorizado. Tanto, que hay que hacer un esfuerzo para reflexionar sobre algunas situaciones que a simple vista no nos parecen discriminatorias y eso… tendría que hacernos saltar como un resorte! pero no, llevamos esa semillita de la desigualdad muy bien plantada en nuestro interior. Dando visivilidad a esta cuestión espero que poquito a poco logremos mayor concienciación y… un cambio!

  7. Saray says:

    Como te he dicho por twitter: un post genial.

    Yo acabo de tener un bebé (tres días tiene la cosita) y, desde que supe que estaba embarazada, ni siquiera esperar al sexo, dije a todo el mundo que no quería ni nada azul ni nada rosa…porque no me gusta, no me gustan esos dos colores en tonos pastel para los bebés y porque mi color es el verde y creo que hay ropa de bebé preciosa sin caer en esos tópicos (respeto que cada uno ponga la ropa que quiera) pero ya se empieza por la ropa…en cuanto la gente se enteró de que venía un niño…mis suegros me regalaron un conjunto azul ¡olé! por suerte el resto de la gente no.

    Al igual que si mi hijo (que esto aún me suena raro jaja) quiere disfrazarse de princesa, o jugar con coches, o con un balón de fútbol, o con una muñeca…me va a parecer genial, no me gustan nada las etiquetas, no veo el sentido que tiene de educar a nuestros hijos así si luego les queremos vender la moto de la igualdad…hay que empezar a cambiar la mente desde el principio y, al menos, en nuestro caso así lo vamos a hacer.

    Respecto a la educación sexual…yo fui a un colegio de monjas y quitando las cuatro cosas de preservativos y reproducción sexual nada más, es penoso, por suerte mis padres me enseñaron muchas más cosas, he tenido la suerte de tener unos padres que podríamos llamar liberales y modernos (yo creo que era lo que tenían que hacer) y, yo espero poder hacer lo mismo y hablar con total confianza de cualquier tema :)

    • Matronaonline says:

      Ey felicidades!! te entiendo con lo de la ropa. Es ridículo, no es más que un color… pero hay que ver lo que condiciona eso! lo has explicado muy bien, “vender la moto”, es que es justo eso! no paramos de mandarles señales de que se espera de ellos un tipo de actitud concreto en función de si son niños o niñas… pero luego queremos convencerles de que nooo, ellos son libres y tienen igualdad de condiciones… ¡venga ya!
      Me alegro de que tus padres tuvieran esa postura respecto a la sexualidad. Me hace gracia lo de “liberales y modernos” (ojo, que todos lo vemos así en realidad), son liberales y modernos para aconsejarnos sobre el mundo laboral cuando buscamos nuestro primer empleo? son liberales y modernos para hablarnos sobre alguna amistad que no nos conviene? son liberales y modernos para orientarnos en los estudios? por qué tienen que serlo para hablar con nosotros algo tan inherente a nuestra persona como es la sexualidad??
      Por cierrrrrrto!!!! acabo de ubicarte!!! XD sólo diré que tengo 2 buenas amigas en casa, llamadas big shot y silhouette cameo! qué pena tenerte tan lejos!

  8. Alex says:

    Me ha gustado mucho este post,¡ gacias!
    Soy mamá de dos niñas, y en mi casa las lavadoras se separan en claros, oscuros y rosas.Aún así, lo del azul y rosa me ofendía más cuando las niñas eran bebés, porque, como muy bien explica el vídeo, el color es en realidad, un código para que los adultos diferencien el sexo del bebé y puedan adaptar su comportamiento según los tópicos de rigor.

    Con el tiempo, mis hijas han decidido que les encanta el rosa,(fucsia, preferiblemente) , y aunque sé que es en parte porque están condicionadas por lo que les vende la tele, desde que son ellas las que eligen la ropa , ha dejado de importarme. También les encanta el atletismo y el kárate, así que lo considero “decisión personal”, y como tal lo respeto. Pero sí me preocupan, y mucho las carencias en cuanto a educación sexual, y sus gravísimas consecuencias. Tu post me ha recordado lo importante que es estar alerta a las señales, fomentar la comunicación y la confianza, y ESCUCHAR , pero de verdad de la buena, con las orejas bien limpitas de prejuicios.
    Gracias de nuevo, y un saludo!

    • Matronaonline says:

      Oooh Alex! Todo el mundo me tenía por loca por poner en mi casa lavadoras de rosas XD me alegra dar con una compañera de locura!
      Efectivamente el color no es lo malo, es la interpretación que hacemos de él y lo que limitamos a una persona por ello. Es lógico que a tus niñas les encante el fucsia (o el verde, el amarillo, el naranja…), sobre todo si es lo que ven en las demás niñas. Tómalo como una elección más, al igual que esas aficiones. Nada impuesto, es lo importante.
      Sí que es importante escuchar. Vivimos en la era de la información, pero no nos damos cuenta de que el 99% de las veces nos dan la información bien “mascadita” para que no tengamos que pensar en nuestras propias decisiones. Hay que hacer una escucha y una observación activa, filtrando todo lo que conlleve prejuicios y haciendo siempre una crítica constructiva.
      Me alegra que te gustara el post, gracias por comentar! ;)

  9. correolacajitademusica says:

    Qué interesante reflexión; y qué cierto que ya nos imponen estos roles desde la infancia… Con lo importante que es no condicionar y dejar a cada persona hacer libremente… Me ha dejado muy sorprendida el vídeo, no imaginaba esas diferencias tan marcadas!!

    Feliz día!

    • Matronaonline says:

      Me alegra que te haya gustado! Esa es la pena,que muchas veces no nos damos cuenta de muchos matices que parecen insignificantes, pero van sentando unas bases de las expectativas que tenemos de los demás únicamente según su sexo. Desgraciadamente tras los casos de abuso en cuestiones de género (sexual, maltrato) siempre está patente la idea de que el hombre es superior y la mujer el sexo débil. Y esa idea… la seguimos perpetuando!

  10. ¡Y yo con estas barbas! says:

    ¡Qué gustazo leerte de nuevo y con historias profundas, como siempre, hermosa…! Yo creo sinceramente que las cosas están cambiando (bueno, no es una creencia como tal, porque no se basa en datos; es más bien una esperanza…), aunque me imagino que el cambio es muyyyyyyy lento. Y desde luego, los clichés y roles asignados siguen estando a la orden del día; creo que eso es incuestionable, y cualquiera puede verlo.

    De hecho, pienso que hay tantos intereses generados para que eso sea así (marketing puro y duro de vete tú a saber cuántos lobbys diferentes…), que hay una gran parte de la sociedad que está cómoda perpetuando esos roles y diferencias, porque tienen mucho que ganar. Así que veo complicado un cambio de verdad a medio plazo.

    Yo quise escribir en su día un post muy a propósito de todo esto, de cuando la niña era más pequeña, y la confundían con mucha frecuencia por la calle con un niño (no lleva pendientes, y durante una temporada vistió con ropa heredada “de niño”, sin rosas ni adornitos de lacitos, ya sabes…), y me chocaba mucho; me llamaba la atención, porque pese a todo, creo que tenía “cara de niña”… Y decían cosas como -”¡Mira qué campeón…!”- o rollos de esos, cuando empezaba con sus primeros pasitos, por ejemplo. Y yo, claro, pues pasaba de contradecirles y seguía a mi bola… Pero en el fondo, me cagaba en el rosa y en el azul, y en los pendientes y en la mandanga que les parió a todos… (Fíjate que hasta para “cagarse” en alguien, uno se acuerda de la “madre” que le parió, pero no del “padre” que le engendró… ¡Con el padre no se mete nadie, qué curioso…! Y es que el lenguaje… ¡Menudo vehículo transmisor de clichés, también!)

    En fin, hermosa… Que das en el clavo, como siempre. ¡Un besazo! ;)

    • Matronaonline says:

      Jajaja me ha encantado eso de cagarse en el padre/la madre, qué cierto!
      Yo también creo que la cosa está cambiando. Afortunadamente, aunque es poco habitual, hay muchos padres que deciden no poner pendientes a sus hijas (ojo, que digo afortunadamente porque hoy en día se acepta como una decisión más, ni estoy de acuerdo ni en contra de esa práctica, que menuda polémica levanta!). Si te das cuenta muchas veces son los abuelos quienes más se extrañan de que los niños no vayan vestidos de “bebé” con colores pastel y prendas de punto con lazos, en azul exclusivo para ellos y rosa para ellas. Eso sin duda refleja que nuestra generación va cambiando las cosas pero… aaaah los lobbys! vivimos en una sociedad de consumo y casi todo lo que nos venden conlleva un “ejemplo a seguir” (si quieres una colonia te venden un magreo con un adonis en una playa desierta, si quieres un coche, una rubia despampanante de copiloto). También creo que desde determinados sectores conviene mantener esos roles, ya no en cuanto a marketing, sino en cuanto a diferencias de género. Pero vaya, ya me meto en terreno muy farragoso si voy por ahí XD
      Tenemos que tener la mente despierta y los ojos muy atentos para ir cambiando pequeños detalles que son los que marcarán la diferencia el día de mañana.
      Un beso!!! (por cierto, votadísimo en los premios!)

  11. Educacion emocional says:

    Creo que la educación debe comenzar por la familia, que es donde podemos modelarla a nuestro gusto y no hay agentes externos que no podamos “controlar”. Si hay una buena base, siempre queda ahí. Por tanto es responsabilidad de los padres el educar en igualdad y fomentar unos valores que lo respalden.

    Tengo dos hijas, y a la mayor con ocho años, aún hay compañeros varones “protectores” que le dicen que no se ponga de portera en fútbol porque “te puedes hacer daño”.

    • Matronaonline says:

      Por supuesto, de nada sirve promocionar la educación sexual en las escuelas si en casa se viven a diario situaciones machistas. Pero somos una sociedad y como tal debemos actuar. La familia es una fuente de información, los amigos otra, la escuela otra, los medios de comunicación otra… si limitamos la educación a un sólo ámbito no conseguiremos nada. Y es más, hablamos de educación y pensamos en los niños, pero realmente para enseñar en igualdad hay que pensar en igualdad. Seguramente los padres de ese niño que se “preocupa” por la debilidad de tu hijo en el campo de fútbol crean que ver actuar a su hijo así denota que es “un caballero”. Tenemos eso muy metido en nuestra personalidad, es con lo que hemos crecido y es realmente difícil desprenderse de ello.
      Gracias por pasarte y comentar!! ;)

  12. Por un mundo mejor says:

    Este artículo debería difundirse lo máximo posible. Le abriría los ojos a muchas personas. Pero con todos mis respetos le haré una pequeña crítica constructiva. Sólo hay una cosa con la que no estoy de acuerdo. Se trata del mensaje del segundo vídeo. Creo que es un completo error seguir conservando las expresiones “como niño” y “como niña”. No erradicarlas sería un poco más de lo mismo. No se arregla nada dándole la vuelta al significado, es decir, que “como niña” pase de negativo (hacerlo mal) a positivo (cosas increíbles). Sería seguir dando a entender que todas las niñas son iguales y hacen todo de la misma forma. En resumidas cuentas, sería seguir marcando diferencias entre grupos (niños y niñas). Y habrá niñas que corran bien y otras que lo harán fatal (por decir algo). Igual pasa con los niños. Es como la moda de convertir la frase “Las mujeres son el sexo débil” a “Las mujeres son el sexo fuerte”.

    • Matronaonline says:

      Estoy de acuerdo, si buscamos la igualdad de género no puede haber nada que se haga “como un hombre” o “como una mujer”, más allá de alguna cosa fisiológica con los genitales, que son los que marcan la diferencia real. Respecto a llamar ahora sexo fuerte a las mujeres, es un tema que me chirría por lo que explicabas en tu otro comentario, ¿todas las mujeres son fuertes?, ¿todos los hombres son débiles?, ¿es justo que por nacer con unos determinados genitales te cubran de etiquetas de lo esperado por tu género? es muy simplista…

  13. Por un mundo mejor says:

    Lo peor es que además ahora se dice que es el sexo fuerte porque pueden con todo, porque trabajan más… Claro, ¿porque trabajan fuera y además limpian la casa y cuidan de sus hijos (si los tienen)?”. ¿De qué sirve dárselas de moderno diciendo que la mujer trabaja fuera de casa, si después se sigue alimentando su papel como limpiadora y cuidadora? Las mujeres no son débiles ni fuertes, porque para empezar no puede hablarse en plural. Habrá mujeres débiles y habrá mujeres fuertes, incluso habrá mujeres que se sientan débiles en ciertas situaciones y fuertes en otras. Exactamente igual pasa con los hombres. No sé si se llega a comprender lo que quiero decir. Espero que sí. Por lo demás, me parece un artículo increíble. Ojalá poco a poco la sociedad tome conciencia y abra su mente.

    • Matronaonline says:

      Me temo que estamos a años luz de que la sociedad acepte que un padre se quede en casa cuidando a los hijos o que se pida una reducción de jornada mientras ella trabaja a jornada completa… y otro tanto queda hasta la igualdad salarial y de presencia de ambos sexos en puestos directivos. Eso del “sexo débil y sexo fuerte” está demasiado arraigado en nuestras cabezas. Siento ser pesimista con esto, pero me sorprende mucho ver cómo personas de mente bastante abierta con estos temas, por ejemplo, alaban a mi marido cuando cambia un pañal del niño… aún espero que a mí me felicite alguien también por hacerlo, viendo que es un motivo de fiesta…

  14. Por un mundo mejor says:

    Los roles de género y estereotipos no tienen ningún sentido porque, como bien dice el artículo, “entre mujeres somos distintas y entre hombres también”, y para lo único que sirven es para discriminar y para hacer daño a muchas personas. ¿Cuántos niños son acosados por tener gustos supuestamente del sexo contrario? Acabemos con esto de una vez por todas. Nos tiene que quedar clarísimo que no existen juguetes, ni ropa, ni profesiones, ni sentimientos, ni pensamientos, ni gustos, ni habilidades, etc, de un sexo u otro. Eso es un invento nada sano. Basta ya de dar por hecho que una mujer sabe cocinar o limpiar (por poner un ejemplo), hay que preguntar primero. El siguiente mensaje me gusta mucho: “Enseñemos a no violar, no a evitar una violación. Enseñemos a no acosar, no a defenderse de un acoso.” Yo añadiría: “Enseñemos que todos somos iguales porque tenemos los mismos derechos, pero que cada persona es diferente”. Un saludo.

    • Matronaonline says:

      Ay… me hierve la sangre cada vez que veo cómo se culpabiliza a las víctimas, que si es que suben fotos a las redes sociales y se exponen así a que les insulten, que si iba sola por una zona poco transitada por la noche cuando fue asaltada, etcétera. Me ha gustado muchísimo tu frase “Enseñemos a no violar, no a evitar una violación. Enseñemos a no acosar, no a defenderse de un acoso”, muchas gracias!!

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