Apego: Spitz y Harlow

El apego es un vínculo afectivo considerado un logro fundamental en el desarrollo psicológico del bebé que influirá toda su vida adulta. Se relaciona estrechamente con su capacidad futura de relacionarse con otros, de empatizar, de lograr una estabilidad emocional, de expresar afecto, de reducir la agresividad, de ser asertivo…

Los estudios iniciales sobre el apego iban dirigidos a buscar su origen en la reducción de necesidades primarias, es decir, si una persona cubría el hambre, la sed y el sueño de un bebé, crearía con él una vinculación de apego. En esto se basa la teoría conductista de la reducción del impulso.

Spitz y Harlow fueron algunos de los que investigaron sobre el apego a mediados del siglo pasado. Spitz determinó que bastaban 6 meses de buena relación entre el bebé y la figura de apego (generalmente la madre) para que el bebé quedara sumido ante la separación en lo que llamó una “depresión anaclítica” (por separación de la persona con la que desarrolla su vínculo afectivo). Estableció que unos correctos cuidados básicos que cubrieran sus necesidades de alimento no garantizaban ni el vínculo afectivo, ni un desarrollo adecuado.

Sin título

Harlow realizó un experimento con monos. Al diseñarlo, decidió separar a las crías de sus madres para evitar influencias externas al experimento de posibles experiencias de aprendizaje mediante refuerzos o castigos de sus madres. Lo que no esperaba era encontrarse con crías depresivas y aterradas por esa separación.

Para su experimento, Harlow creó dos muñecos que simulaban madres. Uno era de alambre y portaba un biberón, que suponía el único alimento de la cría de mono. El otro estaba recubierto de felpa y tenía atributos faciales, que lo hacían más “amable” que el simple alambre. Esta madre de felpa no disponía de ningún tipo de alimento. Al introducir ambos muñecos en una jaula junto con la cría de mono hambrienta, esta iba corriendo a la madre de alambre a alimentarse para, acto seguido, abrazarse a la madre de felpa con la que había creado el vínculo (17 horas pasaba con la madre de felpa frente a 1 hora con la madre que le proporcionaba alimento).

Diseñaron otro muñeco que asustaba al monito y lo introdujeron en la jaula. La cría corría sin pensárselo a los brazos de la madre de felpa, donde se sentía más segura. El experimento va más allá. Separan a la cría de la madre de felpa y de la madre de alambre durante 6 meses y en el vídeo podéis ver su reacción al reencontrarse con ella.

Las consecuencias de una falta de apego son patentes ante una amenaza: un monito criado junto a una madre de felpa se aferra a ella para sentirse seguro ante un muñeco aterrador, mientras que un monito criado sin la figura de felpa, corre a un rincón y se agazapa desvalido y angustiado.

El contacto físico, el amor, el calor humano, el cariño… forman parte del proceso de apego, independientemente del alimento. ¿Crianza con apego y lactancia artificial? ¿por qué no? hay un concepto erróneo en este aspecto, la lactancia materna tiene múltiples beneficios para el bebé, la mamá, la sociedad, la economía, el medio ambiente… eso es incuestionable, pero puede establecerse un correcto vínculo de apego independientemente del tipo de alimento que se le ofrezca a un bebé, de la misma forma que se le puede dar el pecho a un niño y que éste desarrolle un apego desorganizado. El apego no es exclusivo de la lactancia materna ni de la madre (aunque suele ser lo más habitual, el vínculo madre-bebé, también puede darse con la figura paterna u otra persona).

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36 comments

  1. Merimeri says:

    Muy interesante el experimento pero sobretodo las conclusiones aunque no he podido evitar sentir pena del pobre monito separado de su madre de verdad ! Ay que entraba yo y le daba unos achuchones, pobrecillo :D

  2. Mukali says:

    Que interesante ese estudio. Cae por su propio peso que necesitamos del afecto y cariño desde que nacemos. La seguridad y el amor estan por encima de todo y aportan ese vinculo tan necesario.
    Estoy muy de acuerdo con tu último parrafo. Ya está bien de los tipicos cliches relacionados con la lactancia. Yo doy biberón a mis peques, pero el apego diario está presente, con alimento de por medio o sin: como ellos me sienten, me huelen, me llaman, me tocan…

    Voto por este tema en futuros post. :-)

    • Matronaonline says:

      Esto va a dar para varios post! Es cierto que hay mucha presión social por la lactancia materna, pero no puede usarse el amor hacia los hijos para justificar si se da pecho o biberón. Ni quienes dan la teta pueden tomar sólo por eso el apego por bandera, ni quienes dan biberón deben excusarse continuamente con el “pero yo le quiero igual”

    • Matronaonline says:

      Ahora te parece de cajón? :( porque yo sigo viendo mamás que dejan a su niño de 3 meses en su propia habitación para que “se acostumbre” o que no lo consuelan cuando llora porque creen que es un manipulador… y que esto de atenderlos siempre y de criar con apego no es más que una moda. A que te suenan estas teorías?

    • Elisabeth says:

      Pienso igual… Pasando por encima de las conclusiones, que me parecen obvias y muy “de cajón”, lo he pasado fatal con el video.. Entiendo que muchos de estos estudios han contribuido al saber de hoy, pero que pena que se hayan hecho de esta forma tan cruel…

      • Matronaonline says:

        Elisabeth aún con estas pruebas tan “de cajón”, miles de personas siguen defendiendo que se quiere más o menos a un hijo en función de con qué se le alimente y defendiendo determinados métodos de crianza basados en la separación forzosa para comodidad de los padres. Tal vez nos parezca obvio a muchas, pero no a todo el mundo se lo parece.
        Por otro lado, la única forma de demostrar los efectos de la separación es sometiendo a individuos (humanos o animales) a esta, de la misma manera que comprobar los efectos de un tratamiento requiere sí o sí la aplicación del mismo a un grupo de individuos. Ninguno de nosotros aceptaría someterse a un tratamiento sin unas mínimas garantías de seguridad, que sólo se logran habiéndolo probado previamente.

  3. Montse says:

    Lo malo de estas investigaciones es los métodos que usaron para hacerlos… no lo digo por los monos, sino por los niños que separaron de sus madres!! Muy interesante el post

    • Matronaonline says:

      Sí, totalmente de acuerdo, quienes defienden determinados métodos conductistas con bebés basados en la separación de sus padres afirman que en humanos es distinto, evidentemente hoy en día no se va a poner nadie a hacer un estudio con bebés para comprobar el daño que esto les ocasionaría… mucho me temo que, aún así, os hablaré de métodos que se han hecho con niños bastante… increíbles, por definirlos de alguna forma…

    • Matronaonline says:

      Ya, dan ganas de cogerlos en brazos y calmarlos, verdad? Te imaginas a una mamá mona yendo a consolar a su monito asustado y a otra mona recriminándole asegurando que si calma a su hijo va a hacer de él un manipulador? Estos estudios son para ir “abriendo boca”, pero en otros post vuestra indignación va a subir como la espuma!

  4. planeandoserpadres says:

    Yo hay días en los que sospecho que mi bichilla está mas apegada a su papá que a mí, por lo que confirmo que lo de dar o no la teta no tiene por qué ser determinante para esto del apego. Eso sí, cuando mi bichilla se asusta de mi Macarena (mi aspiradora) bien que quiere que la coja en brazos para sentirse a salvo. Pues,pues al final va a resultar que es muy independiente pero que algo sí que me necesita.

    • Matronaonline says:

      Los niños que han logrado establecer un adecuado vínculo de apego son los más independientes y seguros de sí mismos. Precisamente en estos aspectos es donde más llama la atención un apego desorganizado. Esta Macarena… qué malvada es!

  5. Irene says:

    ¡Qué interesante y qué lástima los monitos, pobres! Fíjate si estoy convencida de la importancia del apego que te escribo con mi hija dormida en mi regazo, todos los días se echa alguna siesta encima de mí y es cuando mejor duerme, más sosegada y tranquila ;-)

    • Matronaonline says:

      Una madre con depresión postparto que amamanta a su bebé sin establecer contacto visual con el, sin mecerlo, sin acariciarlo… probablemente facilite el desarrollo de un apego desorganizado, mientras que una madre que alimente con leche artificial acompañando esos momentos de dulces palabras y carantoñas y que haga entender al bebé que en todo momento su madre le protege y acompaña, facilitará el desarrollo de un vínculo adecuado.

  6. mamaenmadrid says:

    Ay.. que alguien le lleve a una mamá real a ese monito por favor! que penita da… desde luego queda muy claro la necesidad de afecto, pero no me gusta nada que para probarlo tengan que hacer sufrir así a los animalillos… la verdad es que sin ir más lejos y sin necesidad de meterla en una jaula, ni aterrorizarla de esa manera yo puedo ver cada día lo necesario que es el afecto para mi perra, y más aun ahora que se nos ha ido su mamá… con los bebés tiene que ser exactamente lo mismo. Además que ya de por si salir al mundo después de pasar nueve meses calentito y protegido tiene que ser de por si muy traumatico para ellos, lo minimo es que aquí les espere mucho amor no?

    Besitos guapa! como siempre una entrada muy interesante.

    • Matronaonline says:

      Me alegra que te gustara! Este experimento es muy antiguo, desgraciadamente para concluir determinaciones es imprescindible hacer estudios, es lo que diferencia la ciencia de la sabiduría popular.
      Ahora parémonos a pensar… en la cantidad de métodos que promulgan la separación de mamás y bebés (es que llevo unos días buscando info sobre esto y de verdad, lo de los monitos se queda en “juego de niños” al lado de prácticas que, a mi parecer, son auténticas situaciones de maltrato infantil). La mayoría de estos métodos se basan en una teoría que desarrolla una persona, sin basarla en comprobaciones científicas, con lo cual no se estudian previamente los posibles efectos nocivos… y hala! Todos a aplicar esos métodos confiando en que realmente hacen lo mejor para dus bebés :(

  7. Rural Baby Project says:

    El vídeo no lo quiero ver jejeje Pero me parece super interesante tu post, como siempre! En este tiempo con Celia me doy cuenta de cómo cada vez ella se siente más segura y porque se siente más segura se calma antes, duerme mejor y llora menos. Y todo esto es gracias al apego…

    • Matronaonline says:

      Efectivamente, el apego otorga mayor seguridad a los niños, lo cual repercute en muchísimas situaciones, la calma, el sueño, la curiosidad por investigar el entorno, la tolerancia a la frustración, el afrontamiento de las dificultades…

  8. nosoyunadramamama says:

    Completamente de acuerdo en que el apego es una cuestión que va mucho más allá de alimentación! Yo estoy, por tercera vez, luchando por conseguir q la lactancia materna no fracase (estoy a la espera de los resultados de un exudado de leche para ver si tengo una bacteria q es la que hace que para mí dar el pecho sea tan doloroso) pero sino lo consigo, no pasa nada. Es más, no lo hago por apego sino por las defensas q le puedo dar al peque. A mí me da igual que me digan que le cojo mucho en braozs, yo hago en cada momento lo que me sale. También te digo que tanto Alfonso como rafa enseguida durmieron en su propia habitación porque con noostros dormían peor!!! son de los que no paran de moverse, a veces me los encuentro fuera de la cama, en el suelo, vamos, dignos de estudio!!

    • Matronaonline says:

      Jejeje si es que cada familia es un mundo! Nunca se puede generalizar, porque lo que le va bien a la mayoría, puede que a una misma no le vaya igual. Hay que seguir más el instinto, errores se van a cometer igual, eso es inevitable, pero si una los comete habiendo seguido los consejos que ella misma se da, la satisfacción será mayor!
      Qué lata lo del pecho, a ver si dan con la causa y lo solucionan :(

  9. másqueelprimerdía says:

    Qué alegría de post! He leído bastante de esa supuesta relación “teta-niños más felices y amados” y era algo que, sin tener ni pizca de experiencia, me repateaba un poco. Yo fui niña de bibe desde los 15 días de vida, y sabes el apego que tengo con mi madre aún ahora!! :D
    Deseando que nos cuentes más sobre el tema!

    un besito!

    • Matronaonline says:

      Es que me da mucha rabia esa asociación… si se quiere dar teta, bastantes beneficios demostrados se tienen como para decir que es que quieres más a tu hijo… y si se quiere dar biberón, el argumento de “pero yo le quiero igual” no tiene ni pies ni cabeza. Cada decisión es libre y ha de ser respetada, evidentemente cada una escogerá aquella vía que mejor se adapte a sí misma y a su bebé, absolutamente nadie puede cuestionar el amor entre una madre y un hijo en función del tipo de alimento que se le de, ¿qué estudios hay que demuestren eso para afirmarlo con tal rotundidad? Ni uno…

  10. Marta says:

    No conocía los impulsores del apego, aunque sí había oído hablar del experimento. Ahora no puedo verlo, pero está claro que el apego no tiene porque venir de una teta o de un biberón, es un sentimiento que va más allá.

    • Matronaonline says:

      Efectivamente, ni las mamás que alimentan con biberón tienen que tener sentimientos de culpa respecto al amor hacia sus hijos, ni quienes dan el pecho han de pensar que con eso ya está todo hecho. El apego es mucho más!

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